Aún cuando algunas mujeres no aprecian lo placentero que puede ser chupar el pene, para la mayoría de los hombres es uno de los goces más deliciosos. Pero también para las mujeres chupar, lamer, succionar, frotar o masturbar con la boca un pene es un placer, en ocasiones es un placer tan primitivo como el simple chuparse el dedo de la infancia. Es una sensación especial de llenarse la boca, de poseer parte del otro cuerpo,… pero ante todo higiene.
Es algo totalmente diferente a lamer, succionar, chupar una vulva, o con la lengua bordear o penetrar una vagina o tintilear, lamer o succionar un clítoris. Pero cuidado, seamos respetuosos con los gustos de cada uno. La práctica del sexo es ante todo respeto y entrega mutua.
Una de las razones de esa limitación es, por descontado, la limpieza, la higiene íntima, el recuerdo de experiencias infantiles o de una primera desagradables, pero otra es que algunas mujeres no saben cómo hacerlo correctamente, se encuentran inhibidas y así acaba, acaba mal. Por el contrario, si se hace con amplias miras, pasa a ser una practica sexual de lo más divertido y satisfactorio. Y esto es, porque si lo hechas a perder con limitaciones, no conseguirás el premio de sentirte en posesión de lo masculino, ni notaras la imperiosa necesidad de succionar, jugar, deleitarte, … o las ganas de morder, arrancar, llenarte, dominar y ser dominada. Si lo haces con reparos, la polla no se endurecerá, el hombre no pasa un buen rato y si la mujer no siente el fallo, !! malo ¡¡.
Sin embargo al hombre no solo le gusta que le chupen el pene en erección, también le gusta sentir como se hincha en la boca de su pareja, como lo lamen, como lo mascan,… entregarse y cuando se hincha tratar de clavarla lo más profundo posible. Es fácil aprender a ser una fabulosa chupadora de penes. Y voy a tratar de decirte mi criterio de cómo.

¿Qué estaba haciendo? ¿Una fellatio?.
El lugar que escojas no tiene demasiada importancia aunque puede ser relevante, todo depende del morbo que le quieras echar al asunto, pero busca todo el nivel de intimidad que necesites para sentirte relajada y “cachonda”. Piensa que estás con un hombre al que le gusta, mucho, muchísimo, que espera todo de ti, y sabes que a él le apetecería una buena mamada en este momento y en todo momento.
A casi a todos los hombres, cuando están vestidos aún más, les gusta que te deslices hacia el suelo si estas abrazada de pie, si estas sentada o si estas en la cama. Y que desciendas en busca de la bragueta retozando tu cara o tu cabeza sobre ella de vez en cuando, y si miras hacia arriba, hacia él, con carita de carantoña, eso les gusta mucho. Ese tipo de mirada tan especial que sabemos poner. Ese cruce de miradas en ese momento genera empatía sexual, genera además asertividad sexual y puedes dominar la situación sin que él, por la excitación, te domine. Cuidado recuerda que esto no es sumisión de la mujer al hombre, es placer para ambos; Si no es así dejalo.
0.- Tú le puedes decir -¡ déjate hacer!.
Deslízate entre sus piernas y abre su bragueta. Busca y palpa su pene. Dile que te pones cachonda, que te la vas a comer, dile cosas… Si está muy excitado por que te desea a tí ya la notaras dura, dura, sino es que puede que este nervioso y aún doblada en sus calzoncillos, no importa. Algunas mujeres desisten o se cortan en esta situación, pero tú sigue, adóralo,…. Este dura o este floja agárralo, mantenlo agarrado y sube hacia su cara y bésale. Observa entonces si puedes sentir una respuesta abajo. Cualquier variación es un buen signo. Puedes dar apretoncitos mientras le besas, o masturbarle muy levemente, cuanto más lento, y viciosillo, más juego y más morbo. Y recuerda lo que te dije antes, hay hombres a los que les gusta mantener su pene en reposo o a “medias tintas” en la boca de su pareja, para notar que va creciendo y engordando, o simplemente les gusta mantenerla dentro y notar leves apretadas, mamadas, mascadas y succiones. Esto depende de la edad, de la experiencia y de multitud de razones.
Ahora sácasela y mira cómo está (esto es muy importante mira si hay algo que no te guste como flujo, mal olor, pequeñas heridas, etc.). Si es un ligue esporádico utiliza condones. Si los hay con sabores y suficientemente resistentes. Además cuando le vas a poner el condón puedes juguetear, pero fundamentalmente puedes mirarle bien. Si no tienes demasiada experiencia, o te quieres hacer la tontita, dile que te enseñe el como se pone, y así te das cuenta de como está. Claro que para poner un condón tiene que tener su polla tiesecita. Pero recuerda antes de meterte un pene en cualquier lado míralo y comprueba si hay algo que te llame la atención.
Como decíamos más arriba es muy útil que no te la metes directamente en la boca, que se la tomes en tus manos, que con una mano le apietes y con la otra le estimules los muslos (mirar si hay alguna cicatriz por ahí), le rozas su tripa, y si está desnudo puedes llevar tu mano hacia sus pezones y acariciarlo mientras tiene su pene en la mano. Si está tiesa, la cosa marcha, en otro caso, aquí está el hacer algo más como lo siguiente. No te inmutes haz una especie de Uhmmm meloso y sensual, entornando los ojos, y sigue jugando. Le sacas los testículos, y si los pantalones están muy tirantes, bájamelos, lentamente y entre risitas. Le tumbas en la cama si no estaba tumbado, o lo sientas, o le dejas los pantalones y los calzoncillos a medio caer si está de pie. Una buena felación, una buena mamada, es mucho mejor si te pones coqueta que si te lhaces la experta.
Ahora cógele los testículos con con la mano izquierda (si eres diestra o al contrario si eres zurda), pero no demasiado fuerte porque tienen algún punto muy doloroso, y le vuelves a agarrar la polla con la otra mano. Si lo de bajar los calzoncillos esta complicado, simplemente sácasela, pero no te entretengas más en quitar los pantalones ya llegará el momento, sigue jugando. Apriétale la polla, cerrando fuerte y sin miedo la mano, cogiéndole todo el tronco del pene, y entonces baja poco a poco hacia la base del pene y disponte a chupársela. Nunca antes.
1.- Lamer y presionar
Mójate lo labios varias veces para tenerlos listos y húmedos y mírale a la cara mientras lo haces. Que el vea como te pasas la lengua por los labios. Mírale con esa mirada “viciosilla” medio mordiéndote el labio inferior. Insinúate. Enseña tu deseo. Se viciosilla pero no “guarra”. A todos los hombres les gusta mirar cómo se la chupan. Los hombres son preferentemente seres visuales, les gusta ver y su deseo se desencadena por ver. Les suele encantar vernos con los ojos abiertos, al contrario de cuando besamos o nos la meten y nos vamos a correr, y pon una carita entre “viciosa e infantil”. Recuerda una vez más: a los hombres en general les gusta mirar, y además que seas coqueta y viciosilla.
Ahora abre tu boca ligeramente para atormentarle y excitarle aún más y acércate junto a su polla. Respira en ella, sóplala para que sienta tu aliento caliente. Saca tu lengua de nuevo y tócale la punta pero de inmediato comienza a lamerle el tronco del pene en varias pasadas y todo a lo largo. Atorméntale. Asegúrate que tu lengua está goteante de humedad, comienza por la base del mango del pene y lame hacia arriba, lentamente, a lametadas como a un helado. Entretente en su frenillo es una zona especial de sensibilidad masculina, y si está circunciso rodea el valle entre el glande y el inicio del tronco del pene. Gira tu cabeza de lado y simula morderle, pero suavemente colocando tus dientes en mi carne, pero sin apretar. Mientras sigue jugando con las bolsas de sus testículos, suavecitos, moviéndolos como bolitas entre tu mano.
Humedécelo bien de nuevo con tu lengua y usa tu mano para esparcir la saliva alrededor si es necesario. Marturbándole ligeramente arriba abajo o en torniquete. Si ve su polla húmeda y suena el chasqueo de tu mano al deslizarla le generará sensaciones más morbosas que si está seca, y se pondrá más cachondo, pero también nos excitará a ambos. Comprueba que comienza a salir un liquidito trasparente y en poca cantidad por el orificio del glande y espárceselo, o haz que lo lames y te lo comes.
Sigue jugueteando con la otra mano mientras tanto con sus testículos, quizás arañándolas ligeramente con tus uñas, manoseándolas, pero siempre suavemente para no generar dolor, él ya te dirá. Puedes también querer buscar debajo y detrás de esas pelotitas para encontrar, ese otro área tan sensitiva justo antes del ano, o incluso pasar tus dedos sobre su agujero muy levemente, para ello mójatelos con saliva un poco. Recuerda que los músculos de la erección comienzan ahí atrás, por esta razón quizás notaras que se producen cambios o reacciones de diverso tipo en el pene, lo que tú notaras en la mano con la que le coges. A los hombres les pone que intentes meterles el dedo en el ano, pero cuidado con las uñas y la sequedad.
Después que hayas lamido el mango de su pene un montón de veces y está todo húmedo y duro, quizás comiences a retorcerle, es entonces cuando él podrá notar leve frustración si no comienzas a tomarlo en serio. Una rápida mirada a su cara te hará saber cuando estás llevando las cosas demasiado lejos o cuando vas bien. Atormentar es bueno… hasta un cierto punto. Un poco de experiencia chupando una polla te enseñará cuando se ha alcanzado este punto. En cada uno de tus balanceos hacia arriba con tu lengua, desde la base de su mástil al borde de su capullo, no te detengas, y busca el frenillo del prepucio, esa telita entre el prepucio y el glande. Continua la lamida larga y húmeda sobre la punta del pene, insistiendo hacia la salida del orificio del glande pon tu lengua hacia él, y observa si ya lubrica o no, pero si no es así no chupes su cabeza aún. Las bolsas de los testículos (el escroto) es un buen indicador del grado de excitación por que tienden a arrugarse y a ascender apretándose alrededor de las dos bolas (los testículos).
Ahora recorre con tu lengua el borde de su capullo o glande, por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel tierna que este encarada hacia ti. Aquí es donde la mayoría de los hombres somos más sensibles. Justo en ese frenillo que une prepucio y glande. ¡Pero no todos los hombres, ni en todas las ocasiones!. Recuerda también que hay también hombres circuncisos.
Hay una cosa que una buena chupadora de penes tiene que aprender a hacer, tan pronto como estés cómoda, que es: hacer preguntas. Cada hombre es único, y también su polla, y les gusta que les digan y hagan preguntas morbosas, pero sin demasiado insistencia, recuerda que eres tu la Ama en este momento. Recuerda también que a las mujeres nos gustan las palabras y los susurros pero que los hombres prefieren mirar, usan más la visión, las imágenes, aún así les pone que les digas cosas un poco provocadoras o cochinas.
Estruja el mango y mira si brota un líquido claro de lubrificación (precum). Si lo hace, baña tu lengua en él, degústalo y espárcelo. Se extenderá contigo y le parecerá fantásticamente morboso. Ahora, muestra como te gusta con un Uhmmm… indefinido. Gústate a ti misma, es lo más importante que te gustes, que te veas la mas… del todo el mundo. En estos momentos el mundo sois él y tú. A él le gustará ver como con una mano te tocas tus tetas mientras le masturbas con la otra o como se tocas o masturbas tu mientras se lo haces a él. Pero recuerda se lo estas haciendo a él, es solo para excitarle.
Acércate a la cabeza de la polla como si fuese un helado de crema de chocolate y mete todo el capullo (el glande) en tu boca caliente. Mantenlo allí, solo el capullo, entre tus labios, con boquita de piñón. Dale leves chupetones sin meterte aún el pene en la boca, solo el glande o capullo.
Escúchale gemir, y disfrútalo, le tienes bajo tu dominio, siéntete mujer y poderosa. Ahora baja rápidamente y mete tanta polla como pueda caber dentro de tu boca, tan profunda como llegue. No temas, no te ahogarás, y prueba hasta donde te llega sin producirte nauseas. Si doblas tu cuello de la manera correcta, puedes meterla limpiamente en tu garganta. Sin embargo también la puedes ladear no todas las mujeres tenemos la misma sensibilidad nauseosa, ni en todas las ocasiones estamos igual de receptivas. Si te dan nauseas y vomitas no lo tomes como una tragedia, trata de que ambos riáis por la circunstancia. Estáis jugando sexualmente y pueden pasar cosas así.
Permanece así, con el pene dentro de tu boca, durante un momento, sin hacer nada, con tu boquita de piñón, cogiéndole entre tus labios, generando saliva. Si te gusta puedes disfrutar notando como la saliva te sale por el borde de los labios. Siéntela dentro de ti y toda la polla tuya. Esto puede ser al menos tan exquisito como tenerla en tu cuevita. Si no estaba ya del todo rígida y gruesa, déjala que crezca dentro de tu boca, y si ya lo estaba nota como te invade. En este momento puedes hacer varias cosas.
Una de ellas, es que te deslices hacia atrás, hacia la punta y cuando llegues al extremo, al capullo, al glande golpea rítmicamente chasqueando tu lengua sobre la punta. Ese movimiento te pondrá cachonda. Él notara un cosquilleo, y quizás quiera de nuevo más en tu garganta. Pero no dejes que se imponga. Si lo hiciera, se correría mentalmente en dos minutos y esto naturalmente no sería nada divertido y para ti frustrante.
Ahora, moviéndote tan rápido como puedas aguantar, deslízate arriba y abajo por sui pene como si estuvieras follándolo con tu boca una y otra vez. Apretándole entre tus labios. Estate atenta que no se corra, eso lo notaras porque con tu mano en los testículos ves como están de contraídos. Si está muy cerca de correrse, párate, o al menos frena. Llévalo a subidones de excitación y paradas. Así varias veces. Si no puedes introducir la polla hasta el final de tu garganta, puedes engañarle y darle la ilusión de hacerlo usando los dedos de tu mano derecha, cogiéndole la polla entre su base y tu boca para completar la sensación de tragártela a fondo. Parecerá como si la hubieses metido por completo en tu boca y hasta lo sentirá igual. Y como te decía, verlo a los hombres les pone cachondos, y !ojo¡ a veces nerviosos y semiviolentos. Si aparece violencia para y hablalo seriamente. Ahí está el juego. Recuerda que tú eres la Ama en ese momento. Puedes también deslizar tus dedos, haciendo pinza entre pulgar índice y medio, o bien toda la mano moviéndolos en torniquete alrededor de su mango, arriba y abajo con el mismo ritmo con el que se lo estas chupando, y sin dejar de chuparla. Esto depende de lo larga que la tenga y de tu habilidad.
2.- Mamar y chupetear
Otra forma, además de sólo meter la polla en la boca, es mamarla. Mamarla es bastante diferente que chuparla. Hay mamadas profundas y pequeñas y ambas sientan condenadamente bien, todo depende del tipo de chupeteo que le hagas y le guste. Él puede tener preferencias según como lo hagas y os entendais, no obstante, observa sus reacciones.
Tomando tan sólo el glande en tu boca, mámalo, esto es, succiónalo, chupetéalo, como si fuera un pezón o un pajita de tu coca-cola. Algunos hombres, como a nosotras las mujeres con el glande del clítoris, en algunas ocasiones les genera tal hiperestimulación, puede llegar a ser una sensación tan intensa, que les moleste seguir estimulando el glande.
Este chupeteo te sentará tan bien que tu vagina se pondrá caliente y húmeda, si no lo esta ya, tan sólo con pensar que le vas a dar la vuelta y tragarte sus entrañas. Hay mujeres que se excitan tanto que llegan a correrse. La otra mamada es larga, profunda, en la que tomas la polla completa y las chupas todo el tiempo hacia arriba como si fueras un aspirador y después abajo y lo haces de nuevo una y otra vez, chupando hacia abajo también, como si quisieras, que lo quieres, sacarle todo el semen, y todo su alma por ahí.
Aquí hay una cosa importante a saber: Cualquiera de estos movimientos sentirán bien las primeras veces o pocas más, pero tras un rato, es como si la polla se vuelve inmune al sentimiento. Cuando notes esto, es el momento de cambiar al siguiente juego. No querrás que la polla se vaya a dormir. La quieres constantemente estimulada, casi, pero sin llegar, al punto de la eyaculación o el orgasmo, dura, venosa y reluciente. Hay mujeres que se corren durante las mamadas. Pero también hay hombres que llegan al orgasmo con una mamada, sin llegar a eyacular, y se les baja una vez lo han alcanzado.
No hay que olvidar nunca que si el está sin utilizar mis manos, tu puedes y es un gran placer masturbarte a la vez que le mamas. Entonces puedes preguntarle si quiere que tu te corras. Si es así puedes acabar tu orgasmo mordiéndole la polla. Esto, si lo consigues, te será algo maravilloso. No importa que te de un bofetón (que no violencia) si le haces daño (trata de no hecerle daño), te gustará, pero siempre dentro del juego. Hay hombres que te pedirán que les muerdas aunque a ti te de miedo o repelus. No importa el te dirá cuando parar.
Por regla general, tendrás una erección en tu mano derecha y unas pelotas algo tensas en tu mano izquierda, o si te estas tocando el clítoris y la vulva unos dedos húmedos y unas ganas tremendas de que te ensarte. Piensa en las cosas más viciosas que te pueda hacer. Deja fluir tus fantasias. Échate atrás y y mírale la polla, los huevos, mírale y comprueba que le tienes para ti. Dile que te folle, que te llene,… Siéntete una diosa del placer. ¿Te gustas, no es precioso sentirse así? Lleva tu mano derecha a la base del pene y aprieta allí. Esto provocará que el mango se llene y espese, y ahora el glande estará brillante y suave. Continúa manteniendo el pene en tu boca y chupa y chupa y chupa, y prueba todos tus movimientos variados hasta que sepas que ya no puedes soportar más, o que él va a descargar o que quiere follarte ya o tener sexo anal (siempre con condón)… que se está poniendo ansioso y loco de morderte y amarte más y más.
Ojo nunca hagas sexo vaginal después de sexo anal, nunca la chupes después de que haya estado en el ano. En el primer caso el pene que entra en el recto debe estar siempre protegido con condón, no solo por ti y tu posible contagio con gérmenes anaerobicos del recto, sino también por el ya que el bamboleo le puede introducir restos rectales (mierda) a lo largo del conducto uretral llegar a vejiga , próstata etc., con la infección correspondiente. Suelen dar lugar a flujos color marrón claro o chocolate claro.
Chupar o mamar un pene directamente del culo a la boca, a parte de ser una guarrada (sobre guarradas allá cada una) es una fuente casi segura de infecciones. Infecciones que pueden ser esofago-gastricas, como posibles traqueo-pulmonares, claramente amigdalinas, aftas bucales,.. o te quedas sin dientes por las caries.
3.- La sublimación
Lo que hagas ahora es algo entre los dos. Hay mujeres que prefieren observar la eyaculación y eso las pone locas. Esparcen el semen sobre su pecho o su vientre eso puede dar gran placer. Muchas mujeres dicen que les proporciona imágenes para sus sueños húmedos y eróticos, y que además, es emocionante ver el semen salir a borbotones (si fuera jovencito) o a gotitas si es algo mayor, je je je… A veces es asombroso cuan lejos llega el primer disparo, y eso a cualquier mujer le llena de asombro y orgullo.
Si quieres mirar, estarás atenta y lo sentirás venir con la mano con que la tienes cogida y entonces sabrás cuando apartarte o al contrario cuando acercar tu cara para ser rociada o tu boca para notarla caliente caer dentro de ti. Puedes querer tragarlo, algunas mujeres lo hacen, y a mi ellos les gusta que te lo tragues. Pero también hay a quien les gusta “hacer guarradas” como que besarse pasándose el semen y la saliva de uno a otro. En algún caso no te atragantarás pero si estuvieras con algún jovenzuelo retrocede un poco cuando estalle o si no te atragantarás, y entonces la situación deja de ser romántica. Como te dije cógelo en tu boca, mantenlo allí, degústalo y después lo tragas. Si te da asco pregúntate entonces si de verdad quieres otros juegos o no. Si no fuera él, que sabes que le gusta amarte y que lo amas, déjalo. Hay algo en él que no te va?, dejalo.
Es aconsejable para toda mujer tener cogido el pene y los testículos cuando el hombre eyacula por que así aprende más sobre la eyaculación masculina.
Otra forma posible y esta también es bastante bonita, salvo que estés haciendo el amor donde no puedas ensuciar, es dejar los tibios, maravillosos jugos derramarse en tu boca y entonces deslizarlos alrededor de la ya húmeda polla. Entonces disfruta notándola tan escurridiza y deliciosa de tocar! Pero cuidado puede estar muy excitable. Querrás recorrerla con tus manos, sintiendo la polla dura hacia arriba, esparciendo la reluciente leche sobre el capullo. Si se ha corrido en tu cuerpo o en tu cara disfruta extendiéndolo o que él te lo extienda mientras acaricia los pechos o la barriguita. Hay parejas que se besan intercambiando el semen de una boca a la otra,… bueno fantasea lo que queráis, pero siempre que sea satisfactorio para ambos.
Uno de las situaciones a controlar son los dientes, a veces a los hombres les gusta notarlos, a mordiditas profundas y rápidas, en otras ocasiones no, prefienren sentir la suavidad de los labios deslizando, de la lengua jugueteando, etc…. Pero recuerda siempre son morbosidad, con placer, con juego, disfrutando.
Ahora bien, para mi sin ninguna duda lo más excitante es cuando, después de llevarlo al máximo de excitación, me pongo en cuclillas sobre él. Entonces con mi mano le cojo el pene y lo restriego sobre mi vulva húmeda y contra mi clítoris, y me penetro poco a poco o de golpe en mi vagina. Uhmmm… decimos ambos. Y empieza otra cosa…
Si le has hecho una mamada de esas maneras no se le olvidarán, la recordara hasta en sueños. En general los hombres dicen que las mujeres cuanto mayores mejor chupadoras, y no porque lo hayan hecho mucho. Se suele decir que una mujer entre cincuenta sabe como hacer una buena mamada (2%). El resto actúa como si fuera un gran favor. Esto no es divertido. Debe generar placer en ambos. Como todas las cosas. Si no te gusta chupar y has intentado aprender a que te guste y todavía no funciona, no te rindas. Quizás te guste con el tiempo. Si no es así no pasa nada se habla, se lo cuentas a tu compañero, y asunto terminado entre ambos llegareis a un acuerdo de cómo jugar al sexo.
Debo advertirte, que hay un montón de mujeres por ahí a las que no les gusta chupar y entonces hay que preguntarse si juegan y como hacen el amor en general. No es que sean tímidas es que no las llevaron bien. Recuerda tener tu propio orgasmo durante una buena mamada no lo olvidarás nunca y le darás un tremendo placer a él. Además tú ya sabes que correrse al unísono no es precisamente el mejor polvo.
Una nota final, los hombres suelen cometer el error de empujar. No hay nada más mortal que tener un hombre empujando tu cabeza ahí abajo. Si esto te ocurre. Espera. Háblalo, suavemente, dile “espera ahora me lleno de ti” o cualquier cursilada de este tipo. Si estuvieras dispuesta, te pondrás a ello, y cuando lo intente déjate llevar o sino hazle algo que le excite aún más, rozarle el ano, o cualquier carantoña sexual. Y si le das tiempo, él aprenderá a gustarte. Si no te gusta con él, quizás si te guste con otro si lo quisieras. No todas las relaciones con todos los hombres son iguales. Con cada uno de ellos solemos ser diferentes, aún cuando tengamos preferencias en el hacer.
Pero recuerda, la mejor manera de terminar una mamada es con el pene húmedo entrando en tu vagina, o notándote penetrada. Cuanto más disfrutes con el placer del otro más placer notaras en ti.
Veamos un ejemplo de como hacerlo lento y deseándolo alarga y aumenta nuestro placer:
Para que mejoremos por favor contesta a las encuestas:






















estupendo
deben de poner más cosas así se ve jenial y a los hombres y mujeres les encanta
Gracias Daniela con vuestra ayuda mejoraremos, ante todo tratamos de ser útiles y educativos, y ante todo romper tabúes
chupar es lo mejor que buen articulo
Gracias Sara. Disfruta de sexualidad, pero protégete.
genial post… tengo novia,y aun siendo ella mayor que yo,no chupa ni succiona bien… le hablare del caso y si se puede de este tema, espero no se ofenda.
Hablar y ver si es con confianza, respeto y honestidad servira para que ambos mejoreis en vuestra relacion personal sea por que continua o por que se rompe. Lo peor es ser cinico y deshonesto. Muy buena iniciativa. Gracias