Archivos para 29 enero 2012

Follar a lo bruto te puede romper la vagina

El traumatismo vaginal en las relaciones sexuales es un hecho cotidiano que se encuentra alrededor de 2,5 casos al mes en lo que respecta a la atención médica, pero la mayoría de las veces las mujeres no acuden a consulta o urgencia médica.

Desgarro vagina

Desgarro de la horquilla vaginal

En general, cuando las actividades sexuales ha sobrepasado un cierto límite de fogosidad, suelen producirse lesiones leves que se manifiestan como eliminación de sangrado vaginal de purpura intenso pero mínimo, que cuando la mujer acude al sanitario no requieren atención médica.

Los hematomas, leves fisuras, escarificaciones, etc, no suelen verse en urgencias si no vienen acompañadas de otras lesiones como roturas, laceraciones, desgarros, importantes sangrados, peritoneo, etc.  La lesiones uretrales y anales son también frecuentes pero las abordaremos en otra ocasión.

En gran medida la causa suele ser que la mujer no sabe decir NO, es sumisa o está acomplejada por su falta de experiencia ante un adulto fogoso, bruto y dominante. Desgraciadamente estas lesiones se ven en las relaciones sexuales entre adolescentes inexpertos y mal preparados, o en parejas con burda formación sobre la sexualidad.

Se admite que las lesiones que producen una rotura de la pared de la vagina durante el coito representan el 0,7 por 1000 casos de emergencia ginecológica. Pero las estadísticas dependen de multiples factores y en cierta medida de los hábitos culturales. Así, suelen ser muy escasos o faltos de métodos consistentes los estudios sobre dichas lesiones relacionadas con la masturbación.

Cuando se evalúa la incidencia anual que acude a urgencias, las lesiones vaginales relacionadas con el coito se encuentran entre los 30 y los 40 casos al año. Aún así un estudio del Population Council-Center for Biomedical Research de Nueva York en puso de manifiesta que en 39 meses se atendieron 98 pacientes con rotura de la pared de su vagina después del coito. Esta incidencia se corresponde con una cifra de  2,5 casos al mes.

Las pacientes suelen encontrarse en una edad media de 25 años (la edad de máxima actividad sexual de la mujer, que suele corresponderse con el periodo entre los 24 y 29 años). En un 50% de los casos son  mujeres “pauciparas”. Es decir que han tenido un solo hijo. En el 70% de los casos son mujeres jóvenes que, aún cuando se encuentran en esa edad de máxima y fogosa actividad sexual, llevan como media 6 meses de abstinencia en las relaciones sexual. Es decir, llevan 6 meses sin follar.

La ruptura vaginal se suele producir en cualquier fase del ciclo. El 25% de los casos se produjeron en mujeres que había parido más de seis meses antes de la lesión, o lo que es lo mismo el 75% de las roturas de vagina se produjeron sin ninguna relación con el parto.

rotura fondo vaginalDurante el acto sexual la posición de la pareja más perjudicial, y practicada en todos los casos, es cuando la mujer estaba en lo que los médicos llaman “decúbito dorsal, con flexión máxima y el secuestro de los miembros”. Es decir arrodillada a cuatro patas, con el culo en pompa, las tetas pegadas a las sabanas, siendo presionada en esta posición, por pene rígido,  la rotura de la pared de la vagina, en el 40% de las mujeres, se localiza en “el fondo de saco posterior”. En estos casos la rotura, la brecha, llega a ser de 5 cm de longitud en el 56% de los casos. Ahora bien las lesiones en otras zonas de la vagina fueron tan importantes como para que se necesitara que el médico diera sutura a las heridas en 92 mujeres de las 98 que acudieron a urgencias del hospital.

Cuidado con esta postura: el fondo de saco vaginal posterior recibe toda la presión.

Estos tremendos traumatismos vaginales debidos al coito rara vez llegan a ser tan brutales como para que se perfore hasta el recto, pero si que se suelen encontrar estas lesiones como causa de una fístula recto-vaginal. Es decir que la mierda pueda pasar a la vagina porque se produjo la rotura de las dos paredes, la del recto y la de la vagina.

Fistulas vaginales

Fistulas vaginales

Pero las roturas de la vagina se producen también en nulíparas, es decir mujeres que nunca estuvieron embarazadas y nunca tuvieron parto, en el grupo de edades entre los 15 y los 30 años, en ellas la lesión suele ser por follar a cuatro patas por detrás, pero también se han descrito casos de fistulas rectovaginales (comunicación del recto con la vagina) por coitos anovaginales simultáneos, la doble penetración en los trios, lo que es más fácil de entender o en casos tales como con la pareja de pié y el hombre manteniéndola en brazos, así como en casos de practicas caseras “del balancín”.

Los factores que predisponen a las roturas son:

  • coito inexperto de la primera vez
  • el coito bruto,
  • la primera relación sexual,
  • la desmesurada desproporción pene-vagina,
  • el uso de afrodisíacos como lubricantes vaginales,
  • el coito dentro de los seis meses después del parto
  • una inadecuada preparación emocional y física de las mujeres para tener relaciones sexuales.
  • practicas masturbatorias inapropiadas
  • La violación salvaje única o en grupo.
  • Etc.

Tanto en la fístula vesico-vaginal (la orina sale por la vagina), fístula recto-vaginal (las heces pasan a la vagina), como en los desgarros de entrada a la vagina se suelen asociar, al realizar la historia clínica por parte del médico, con problemas psicosociales y en particular con la separación por divorcio. Casos en los que la mujer no supo decir NO a tiempo, fué violentada o trató de entregarse para satisfacer a la pareja sin estar preparada.

De un total de 33 mujeres casadas que acudieron a urgencias:

  • 3 presentaban hematomas vulvares (9%), se indicó tratamiento conservador.
  • 3 hematomas labiales (3%),
  • 9 con desgarro de la horquilla posterior  (27%) y
  • 16 con laceración  de la vagina  (48%) que requirieron sutura (cosido).
  • 1 con hematoma del ligamento ancho (3%) tratada por laparoscopia
  • 1 con un quiste ovárico roto (3%) tratada por laparoscopia.
  • 1 con  perforación del fondo de saco posterior  (3%) y peritonitis secundaria que amenazaba la vida de la mujer y tratada por laparoscopia.
  • 1 ruptura de un embarazo ectópico (3%) con hemorragia que amenazaba la perdida de la vida tratada por laparoscopia.

Vaginal tear

Como hemos dicho la ignorancia  tanto del hombre, como muy habitualmente de la mujer son causa de estas roturas de vagina. Sin embargo, otras causas estar relacionadas con la rotura vaginal:

  • el cáncer de cuello uterino,
  • lesiones por radiación,
  • enfermedad inflamatoria intestinal (especialmente la enfermedad de Crohn), trauma quirúrgico,
  • el trauma obstétrico,
  • el cáncer rectal,
  • etc.

En resumen, hay que follar como es debido, sin nada de salvajadas por cachonda que una se encuentre. Las salvajadas para las pelis con efectos especiales. Tú cuídate, pero folla a gusto sin temor, que te penetre a cuatro patas sí pero, ya sabes, controlándole.

Por favor para ayudarnos a mejorar contesta a la siguiente encuesta :

El sexo y la regla

“Me viene la regla en clase y me da mucha vergüenza. Los chicos se rien y me dicen que huelo mal. ¿Es verdad que se nota?.”

leleo (honduras)

 No, a menos que lo digas. Actualmente, las toallas sanitarias son cómodas y delgadas. Es imposible saber con sólo mirar a la persona si está usando una toalla sanitaria. Los tampones se introducen en la vagina y no se ven a través de la ropa. Y no no se huele, quizás huelen ellos porque no se lavan en condiciones cuando tienen poluciones nocturnas.

La menstruación

La menstruación es una parte normal y saludable del desarrollo. La secreción de sangre y el tejido del revestimiento, que forman el interior del útero, cada mes se expulsa y renueva. A esa sangre, con restos como esponjosos, fibrosos o gelatinosos, más o menos oscuros, se la denomina a menudo período menstrual, o popularmente la Regla.

La menstruación puede comenzar desde la temprana edad de los 8 años o posteriormente hasta los 15 años, pero por lo general comienza entre los 11 y 12 años.

Este post te ayudará a obtener más información sobre:

  • El ciclo menstrual
  • Qué se debe esperar cada mes
  • Cómo usar toallas sanitarias y tampones

El ciclo menstrual

El comienzo de la menstruación es una de las muchas señales que indican que la niña se está convirtiendo en una mujer. Significa que la niña ya puede quedar embarazada y tener un bebé.

A medida que maduras, el cerebro le indica al cuerpo que produzca hormonas. Estas hormonas sirven de mensajeros y causan el comienzo del ciclo menstrual. Una parte de ese ciclo es el período menstrual.

En promedio, un ciclo menstrual dura entre 28 y 30 días, si se cuenta desde el primer día del período hasta el primer día del próximo. Los ciclos normales pueden variar de 21 a 35 días.

Cada mes, a partir del quinto día del ciclo, el revestimiento interno del útero (el Endometrio) comienza a desarrollarse y se vuelve más grueso. Si una mujer queda embarazada, el revestimiento grueso adicional ayudaría a nutrir al feto en desarrollo (el bebé que crece en el útero de la mujer).

Capa Interior del úteroEn rojo se ha resaltado la pared interna del útero que se denomina endometrio. Esto es lo que se desprende cada 28 días, por término medio, cuando no ha caído en el útero, no  ha recibido,  un ovulo fertilizado un espermatozoide.

Cerca del día 14 del ciclo, un óvulo se libera de uno de los ovarios. Esto se llama ovulación. El óvulo posteriormente se traslada a una de las trompas de Falopio conectadas al útero. Si el óvulo es fertilizado por un espermatozoide del hombre, éste se traslada al útero donde se adhiere al revestimiento y comienza a desarrollarse en un feto.

Cerca del día 28 del ciclo, si el óvulo no se ha fertilizado, el endometrio se desprende sangrando. La sangre menstrual (una mezcla de sangre y tejido del interior del útero) fluye del útero a través del cuello uterino, pasa por lavagina y sale del cuerpo. Este sangrado es el período menstrual. Este período puede durar de 3 a 5 días. Algunos pueden durar tanto como 7 días. El proceso entonces comienza otra vez en el siguiente ciclo.

Cuándo comienza el período menstrual

Muchas chicas comienzan a tener el período menstrual cerca de los 11 ó 12 años. Pero los períodos pueden comenzar desde la temprana edad de 8 años, o comenzar tan tarde como a los 16 años. En la mayoría de los casos, el primer periodo es leve, con sólo unas pocas gotas o manchado de sangre. Algunas chicas tienen períodos menstruales regulares todos los meses. Otras chicas pueden saltar un período o tener dos períodos en un mismo mes. Es normal que esto suceda cuando la niña comienza a menstruar. Podría transcurrir un tiempo antes de que los períodos se vuelvan regulares.

Preguntas mas frecuentes sobre la menstruación

  • ¿Sabrá todo el mundo cuando estoy teniendo el período menstrual? 
  • No, a menos que lo digas. Actualmente, las toallas sanitarias son cómodas y delgadas. Es imposible saber con sólo mirar a la persona si está usando una toalla sanitaria. Los tampones se introducen en la vagina y no se ven a través de la ropa.
  • ¿No podré participar en la clase de educación física o tendré que tomarlo suave cuando tengo el período? 
  • No, a menos que así lo desees. Podrías tener algunos cólicos o sentirte un poco más cansada que de costumbre, pero no lo suficiente como para no permitirte hacer lo que quieras. Puedes vivir una vida normal cuando tengas el período. De hecho, el ejercicio puede aliviar los cólicos y darte energía.
  • Parece que estoy perdiendo demasiada sangre. ¿Debo preocuparme por esto? 
  • Lo más probable es que lo que te parezca como mucha sangre realmente no lo sea. Inicialmente, parece raro ver que una pierde sangre cuando no esta herida. Recuerda, se supone que tu cuerpo debe desechar la sangre que pierdes durante el período. Durante un período normal, perderás sólo 4 a 12 cucharaditas de líquido menstrual. No obstante, es posible que parezca mucho más cuando la veas en la toalla sanitaria. Si usas más de 10 toallas sanitarias o tampones por día o empapas una toalla o tampón cada hora, esto podría ser la señal de un problema. Si realmente crees que estás perdiendo una cantidad grande de sangre, habla con el médico. Él o ella te dirá si es normal o no y lo que se debe hacer. El médico te puede recetar pastillas con hierro si cree que estás perdiendo demasiado hierro en la sangre.
  • ¿Cómo sabré cuándo el período está por comenzar? 
  • Si llevas un registro en un calendario, y los períodos son regulares, podrás determinar todos los meses cuándo va a comenzar tu período. Si los períodos no son regulares, es posible que aún tengas algunas señales. Algunas niñas tienen cólicos leves inmediatamente antes del comienzo de un período. Otras podrían sentir el estómago lleno de gases o presentar otros síntomas. A veces, sin embargo, los períodos pueden tomarte desprevenida. Es buena idea estar preparada. Lleva siempre contigo en tu bolsa una toalla sanitaria adicional o tampón, por si acaso.
  • ¿Se pueden usar tampones cuando uno va a nadar?
  • . Los tampones no interfieren con el ejercicio físico, ni tampoco con la natación.

Cómo llevar un registro

Es buena idea usar un calendario para llevar un registro de los períodos. Marca el primer día del comienzo del período con una “X” en el calendario. Cuenta la primera “X” como el 1er día. Sigue contando el número de días hasta que tengas el siguiente período. Si haces esto cada mes, podrás determinar cuántos días trascurren entre cada período. De esta forma sabrás cuándo deberá comenzar el siguiente período.

Cuidado personal

Durante el período, puedes usar toallas sanitarias, protectores de ropa interior o tampones para recoger el flujo menstrual. Puedes usar también varios de estos productos. A algunas chicas les gusta usar tampones los días de sangrado más abundante y toallas sanitarias o protectores de ropa interior los días más leves. Algunas chicas prefieren usar tampones durante el día y toallas sanitarias por la noche. Otras usan diversos productos juntos.

Toallas sanitarias

Las toallas sanitarias se usan dentro de la ropa interior para recoger el flujo menstrual. Las toallas sanitarias varían en tamaño, estilo y grosor. Algunas tienen “alas” que se doblan debajo de la ropa interior para proteger mejor. Otras son especialmente gruesas para el flujo abundante. Otras contienen desodorantes.

Elije una toalla sanitaria que se adapte al tamaño de tu cuerpo, la cantidad de flujo y la comodidad que proporcione. Evita usar toallas sanitarias con desodorantes si te irritan la piel.

La mayoría de las niñas usa toallas sanitarias cuando comienzan a tener períodos por primera vez. Las toallas sanitarias deben cambiarse cada 4 a 6 horas o cuando comiencen a sentirse mojadas o incómodas. Algunas chicas cambian la toalla sanitaria cada vez que orinan.

Protectores de ropa interior

Los protectores de ropa interior son más delgados y cortos que las toallas sanitarias. Usa los protectores de ropa interior cuando el flujo es leve, como al final del período. Puedes usar protectores de ropa interior con tampones si necesitas más protección.

Tampones

Los tampones se colocan dentro de la vagina y recogen el flujo de sangre mientras sale del cuerpo (ver el cuadro). La mayoría tiene aplicadores de plástico o cartón que se usan para deslizar el tampón dentro de la vagina. Los tampones tienen un cordón corto en un extremo que cuelga de la vagina y te permite extraerlos posteriormente.

Los tampones vienen en distintos tamaños y pueden absorber distintas cantidades de flujo de sangre. Lee el paquete para determinar cuánto absorberá el tampón.

Los tampones deben cambiarse cada 4 a 6 horas. El primer día del período podrías tener que cambiarlos más a menudo ya que el flujo de sangre es más abundante.

Algunas chicas tienen miedo de usar tampones al principio. Los tampones pueden parecer incómodos o difíciles de introducir. El tampón debe sentirse cómodo. Si se ha introducido correctamente, no debes sentirlo. Habla con tu madre o con un adulto de confianza cuando estés lista para usar tampones.

Cuando el período duele

Muchas niñas tienen cólicos leves en la parte inferior del abdomen o dolor en la parte inferior de la espalda cuando comienzan los períodos. Los cólicos producen una sensación de opresión y dolor. Esto es normal. Algunas chicas también experimentan otros cambios durante los días o semanas anteriores al comienzo del período menstrual. Los síntomas más comunes son:

  • Hinchazón abdominal causada por gases—el estómago se siente lleno
  • Sensibilidad en los senos
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Deseos de comer ciertos alimentos

Hay maneras de aliviar los cólicos y los demás síntomas. Puedes:

  • Tomar medicamentos para el dolor sin receta médica, como ibuprofeno, acetaminofeno o aspirina
  • Hacer ejercicios
  • Colocar una almohadilla caliente o botella de agua caliente sobre el abdomen

Problemas

Cólicos fuertes

Es normal tener cólicos leves con el período. Si tienes cólicos fuertes o dolores muy intensos que no te permiten realizar las actividades habituales durante el período menstrual, o si los medicamentos para el dolor no ayudan, consulta con tu médico.

El médico puede ayudarte a aliviar los síntomas. El primer paso es observar cuándo ocurren los cólicos o el dolor de espalda. Marca en el calendario cuándo ocurren los síntomas y cuándo son más fuertes. Muéstrale el calendario al médico y descríbele cómo te sientes. El médico podría querer hacer algunos exámenes o pruebas.

Amenorrea

Es posible que algunas chicas no tengan el período menstrual durante la adolescencia. Por ejemplo, los períodos de algunas chicas tal vez nunca comiencen o dejen de ocurrir completamente. Esto se llama amenorrea.

Hay muchos motivos por los cuales podrías no tener un período menstrual. El motivo más común es el embarazo. Otros motivos por los cuales podrías no tener un período son:

  • Cambio repentino de peso
  • Enfermedades
  • Tensiones
  • Demasiado ejercicio (como correr largas distancias todos los días)
  • Problemas hormonales
  • Tomar ciertos medicamentos

Una joven debe consultar con su médico si no ha comenzado a tener períodos a los 15 años o si no ha tenido períodos durante 3 meses. (Si has tenido relaciones sexuales, podrías estar embarazada. Consulta con tu médico de inmediato).

Sangrado abundante

El sangrado de algunas niñas puede ser más abundante que el de otras. Si los períodos son más abundantes de lo acostumbrado o duran más de una semana, podrían no ser normales. En la mayoría de los casos los problemas hormonales son la causa de ello. Si el sangrado ocurre a menudo o en otra fecha del ciclo, puede ser la señal de un problema. Consulta con el médico para determinar por qué los sangrados son más abundantes.

Por último…

La menstruación es una parte normal y saludable del desarrollo. En la mayoría de los casos no afecta tus actividades diarias. Si tienes alguna inquietud sobre tus ciclos menstruales, habla con un adulto de confianza o con tu médico.

Glosario

Amenorrea: la ausencia de períodos menstruales.

Cuello uterino: el extremo inferior y más estrecho del útero que sobresale en la vagina.

Hormonas: sustancias que produce el cuerpo para regular las funciones de diversos órganos.

Ovarios: dos glándulas ubicadas a ambos lados del útero que contienen los óvulos que se liberan en la ovulación y que producen hormonas.

Ovulación: la liberación de un óvulo de uno de los ovarios.

Útero: órgano muscular ubicado en la pelvis de la mujer que contiene el feto en desarrollo y lo nutre durante el embarazo.

Vagina: estructura en forma de tubo rodeada por músculos y ubicada desde el útero hasta la parte externa del cuerpo.

Fuente: Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos

Técnica sexual del 6 por 1

“Mi hombre es muy tradicional. ¿Que cosas nuevas puedo hacer?”

Rosa Angélica (Nicaragua)

Entiendo que tu “hombre” es especial para tí pero que en realidad se comporta desgraciadamente como muchos otros. Es escesivamente frecuente  en muchos hombres que cuando se ponen encima y la tienen dentro, comienzan con un “mete saca” que parece querer bombear agua en lugar de “tener sexo”. Pues en ralidad no, eso no es. Si los dos quereis hacerlo así pues para gustos lo que quieras, pero como tu dices llegar a ser un poco aburrido. Al principio nos llega la “satisfacción” notandonos penetradas y que el se corre dentro, pero poco a poco la cosa cambia.

Se puede variar de posición, de tipo de movimiento, la rapidez con que se penetra, etc. No existen modelos fijos a seguir como no existen mujeres iguales. Pero, independientemente de que él este encima o seas tú la que te colocas sobre él, veamos una lista de acontecimientos posibles.

  1. Es muy util que conozcas cual es la posición mejor para tí, que viene dada por la posición del cervis (cuello del útero) y el propio útero, y la relación de este con la vejiga y el recto (ver la entrada correspondiente en este Blog).
  2. Él puede penetrarte superficialmente a la entrada de la vagina sin necesidad de penetrar profundamente desde el inicio.
  3. Puede hacerlo a empujes cortos y rápidos o cortos y lentos, lo que más te guste a tí porque el disfrutará cuando le digas que lo hace muy bien (a los hombres les gusta que los adulen).
  4. Dile que te penetre y que mueva la cadera como una bailarina árabe, rotando y le dices que quieres que “te lo abra” con mivimientos rotatorios como dibujando circulos.
  5. Que te lo haga primero a medio entrar apuntando hacia la derecha y luegos hacia la izquierda y guialo hasta que aprenda tu mejor sitio lateral.
  6. Colocate tu a cuclillas sobre él y que sea el pene el único contacto entre vosotros
  7. Colocate tu sentada encima de él, echate hacia delante y roza tu bajo vientre y tu monte de venus y tu clitoris contra su Pubis sobre su vello pubico, moviendote hacia delante y hacia atras (te masturbaras muy bien y para él es muy satisfactorio)
  8. Sentada sobre el rota en movimientos circulares.
  9. Etcetera lo que tu imaginación y tu cuerpo te diga.
  10. Pero a mí (y las parejas que he tenido) me / nos gusta mucho, sacamos mucha satisfacción haciendo , lo que llamo, el seis por uno ( 6×1 ). Te pones encima (también lo puede hacer él) y realizas varias penetraciones superficiales seguidas de ujna más profunda y luego vuelves a repetirlo. Es decir haces seis (6) penetraciones superficiales seguida de una (1) profunda y vuelta a empezar, y así durante el tiempo que deseeis. Al principio lo haces pensando y calculando, no lo hagas demasiado rápido, pero una vez que tienes hábito lo haceis inconscientemente. Hay quien prefiere el 9×1, es decir nueve penetraciones superficiales y una profunda, y dicen que es lo que produce mayor placer. Pero en realidad consiste en hacerlo con ese patrón pero sin preocuparse sobre manera si son 6×1, 7,1, 9×1, 6×3 y luego repetir, etc. Prueba como más te guista. Vamos hazlo y no más.

¡¡ Pero ojo, dile a tu pareja que quieres probarlo porque sino se mosqueará y se pondrá impertinente y celoso !! Bueno en realidad como con cualquier nueva práctica sexual.

Recuerda que el sexo es ante todo comunicación entyre dos personas, dile donde lo has leido y que quieres practicarlo con él.

Este video es un ejemplo del 6×1

.

.

¿ Que hay al fondo de mi Vagina ?

¿Podemos ver lo que hay al fondo de nuestra vagina?

Ana Laura

Naturalmente que sí. Podemos hacer de estudiantes de matrona y mirarnos nuestro interior como lo hacen los ginecólogos y las parteras. Hay un buen blog que describe muy bien esta experiencia se llama el maravilloso proyecto del cervix. Nosotras hemos utilizado sus imágenes para crear el video que ves al final de esta entradilla.

Tu puedes hacer tu propio proyecto muy fácilmente, solo necesitas:

  • un speculum o espéculo, los puedes comprar o encargar en la Farmacia. Los hay de plástico desechables y de metal. Debes de hervirlos entre utilización y utilización, y desinfectarlos con, por ejemplo, un colutorio dental que tenga clorexidine fuerte. Mira el video del final para ver como se maneja y como es.
  • una cámara de fotos digital de las económicas, que tienen función para tomas de cerca y tienen zoom, y posibilidades de cortos vídeos.
  • una buena iluminación, que puede ser un foco de luz.
  • un espejo para ver como lo haces, colocado delante de ti y cerca de tu vulva, pero sin molestar tus movimientos.

¿Qué veré?

Al fondo de la vagina vemos una pequeña semiesfera, como una tetilla, en cuyo centro hay un orificio redondo, en las mujeres que no han tenido hijos, o rasgado, en las que han tenido partos vaginales, es la parte que se ve del cuello del útero o Cervix y se llama también Hocico de Tenca.

Hocico de Tenca

En el dibujo puedes ver como al fondo de la vagina está el cervix, que sobresale como una pequena semiesfera que deja un valle a su alrededor. En la foto se ha introducido un especulo, cuyas valvas (color negro a ambos lados del pequeño orificio) están en la profundidad, en el valle del cervix que hemos dicho antes, dejando ver la brilante esfera rosada correspondiente al hocico de tenca con su orificio central esferico en una mujer joven que no ha tenido hijos.

¿Cómo es un espéculo?

speculum CUSCO

Los espéculos tienen tres tamaños cortos, medianos y largos y estan perfectamente diseñados para una facil penetración y una cómoda y segura manipulación.

¿ Cómo se coloca el especulum?

No es nada dificil.

  • Tu hendidura vulvar, se llama asi la boquita vertical que parece tu vulva con los labios a ambos lados, con las comisuras superior en el clitoris y la inferior en el periné. Es una especie de “sonrisa vertical”. Busca tu mayor comodidad biensentada con las piernas bien abiertas en horcajada o ligeramente oblicua hacia el lado que te sea más cómodo.
  • Primero separas los labios mayores de tu vulva. Lo hace con una manola izquierda o la derecha según seas o no diestra o zurda, para con la otra mano mantener cogido el especulum o especulo. Es muy util hacerlo separandolos con el indice y el pulgar. Para ello metes la pinza formada por los dedos indice y pulgar entre tus labios y y abres la pinza separando ambos dedos hacia los lados. Así dejas la entrada de tu vagina libre y puedes ver el orificio vaginal, tu salida de la uretra y el anillo himenal. Con la otra mano vas a empujar el especulo con las valva cerradas hacia el interior de tu vagina.
  • Coloca el especulo a la entrada de la vagina  en correspondencia con la hendidura vulvar o ligeramente oblicuo.
  • Vas a realizar ahora un movimiento de penetración y rotación. Esto es, una vez franqueada la entrada vaginal, lo que los médicos llaman introito vaginal, introduce el especulo y a la vez lo vas rotando en el sentildode las manecillas del reloj y dirigiéndolo hacia abajo y atrás, siguiendo el contorno natural de la pared vaginal posterior para minimizar las molestias, si es que las sientes. Es bueno que estes un poco lubricada, lo cual es relativamente facil si le pones un poco de deseo a la cuestión. Así vas penetrandote..
  • Se introduce el espéculo hasta cerca del fondo de la vagina, y entonces entreabres las dos valvas u hojas del espéculo  para exponer el cuello uterino, de forma tal que este caiga entre las valvas como una pequeña esfera o diana en cuyo centro queda el orificio de entrada al útero. Cuando lo veas así, te maravillará porque veras que se mueve de modo inconsciente  y que si piensas en ello lo puedes mover voluntariamente, se mueve tambien al toserm, al hablar, al apretar el vientre, etc.  Termina de introducir las valvas hacia los fondos de sacos vaginales anterior y posterior (fornix anterior y posterior.
Speculum

Hocico de tenca de una multipara (que ha tenido varios hijos) con el orificio del hocico de tenca rasgado. Vease el Fornix anterior y el fornix posterior al final de la vagina, que son como los bordes fondo de saco de la semiesfera que es el hocico de tenca (lo que sobresale del cervix hacia la vagina)

  • Si el hocico de tenca del cuello uterino no es totalmente visible, cierre las valvas, retíralo ligeramente e insértalo de nuevo, en un ángulo ligeramente diferente.
  • Ten cuidado de no arañarte o pinchar el tejido genital de la entrada o halar el vello pubiano lo que te molestaría y te podría hacer pequeñas heriditas. La inserción puede ser difícil si tienes tensos los músculos pelvianos, igual que si te van a poseer y no estas dispuesta o como suele ocurrir la primera vez que hechas un polvo que estas nerviosa y tiendes de forma refleja a contraer tus músculos cuando intentan entrar. Si esto ocurre, parate en el avance del espéculo durante un ratito y recuérda  que debes estar relajada. Anímate a que respirar lenta y profundamente y a exhalar el aire por la boca, a través de los labios ligeramente entreabiertos, para conseguir una mayor relajación (Por cierto, esto lo puedes hacer cuando llegues del trabajo y de vas a ir a la cama para que las caricias, el deseo y la excitación sean más placenteros). Cuando esta relajación suficiente la alcances, veras que el introito vaginal esta más entreabierto y que entonces te es más facil avanzar de nuevo el espéculo.
  • Cuando estas al fondo comienzas a entreabrir las valvas del espéculo. Después de abierto el espéculo, se fijan las valvas con el dispositivo. Como ahora ya tienes las dos manos libres: lo abres la otra mano (p.ej. izquierda) presionando el “elevador del espéculo” y rotas el tornillo de fijación con la otra mano (p.ej. derecha).
  • Ahora ya lo tienes colocado y las manos libres. Veras que es algo maravilloso y te apetecerá meter el dedo para tocarlo y comprobar si es más o menos duro, si es más o menos pegajoso, si tiene fluidos, si el orificio esta más o menos abierto, si se mueve solo, o si lo mueves voluntariamente, incluso puedes no solo tomar fotos sino tomar vídeo. El vídeo siguiente te muestra como introducir un espéculo en tu vagina, así como una serie consecutiva de fotos correspondientes a un ciclo de 32 días. Observaras que los primeros días hay sangre correspondiente al menstruo y en otros días hay secreciones más o menos blanquecinas y  con una consistencia elástica que se corresponden a las secreciones normales de nuestra vagina y que están relacionadas con los cambios hormonales que nos ocurren.

(NOTA: deja que el video se descargue primero para ello pulsa sobre la señal de parada, las dos rayitas paralelas, y aparecerá el triangulo flecha; veras como corre la descarga, posteriormente pulsa sobre dicho triangulo y veras el video de corrido),

  • Es algo maravilloso que te encantará a tí y a tu pareja.
  • Como proyecto yo me he hecho mi propio libro de fotos. Y tengo toda una colecciónde los dias de mi ciclo, que son 23 días para mi. En la mujer del vídeo ves que tiene un ciclo de 32 días.
  • He hecho otros experimentos mas complicados pero no creas que es facil que tengas suficiente luz dentro como para ver todos los cambios bien.
  • Me he comprado en unos almacenes una de esas lamparitas de luz fria que se venden para leer libros y me ha resultado muy util para iluminarme.
  • Me he comprado uno de metal más profesional de NARANG llamado Cusco como el que ves más en este video;

:

La técnica sexual de abrir y cerrar la Vagina

Todo lo que rodea a nuestro sexo físico, a nuestra vulva, se denominan las cloacas. Por el orificio del ano salen las heces, por la vagina los restos del endometrio, es decir los restos  menstruales de la regla, y por el orificio de la uretra meamos.

pompoire

Músculos Isquicavernoso, Bulbocavernoso, Trasverso del periné y elevador del ano que intervienen importantemente en las sensaciones sensuales, en la respuesta sexual y en el orgasmo

Estos tres orificios de salida están rodeados de unos músculos circulares, que forman como un anillo alrededor de dichas salidas cloacales, y que se llaman esfinter. Pero además de estos esfínteres hay todo un conjunto de músculos que permiten que el contenido de nuestra vejiga, nuestro útero, de nuestro recto,… y en general todos nuestros intestinos no se desparrame, no se escapen, por esos tres orificios.  Como somos animales que caminamos de pié todos estos músculos tienen que fortalecerse para aguantar toda la presión. Es lo que se llama el suelo pélvico. Todos estos músculos, sean esfinteres o no, participan en mayor o menor grado en la respuesta y relación sexual, durante el coito.

Centrémonos en los músculos que tienen una especial relevancia en la respuesta y relación sexual. Estos músculos son:

  1. los glúteos (mayor y menor), dan la forma redondeada de nuestras nalgas y propulsan nuestra pelvis hacia adelante. Cuando estamos excitadas es nuestra primera respuesta elevar y llevar hacia delante la pelvis y por lo tanto la vulva al encuentro del pene, los dedos, la boca, etc.
  2. el elevador del ano,  que realiza esa función y ayuda a la expulsión de las heces, junto al esfinter anal que cierra el orificio anal. Si ponemos un dedo en el ano notamos como si lo succionara hacia adentro.
  3. el esfinter anal que rodea el ano y lo cierra. Si ponemos un dedo dentro notamos que lo aprieta.
  4. el transverso del periné sujeta el periné y mantiene la separación entre el orificio de la vagina y el orificio del ano, tensa hacia ambos lados y por lo tanto abriendo y sustentando.
  5. el isquicavernoso junto al músculo transverso del periné mantienen el triangulo en cuyo vértice esta el tronco y el glande del clítoris. En gran medida es el que nos permite mover el clítoris erecto (en el hombre el pene) y nos ayuda a orinar voluntariamente. Su debilidad junto a la del músculo bulbocavernoso hacen que nos meemos sin querer o cuando estamos muy excitadas y tendemos a relajarnos.
  6. el bulbocavernoso es como un esfinter del la vaginaa la que rodea en su entrada. Abre y cierra la vagina y por tanto ayuda también a expulsar la orina al ayudar a la uretra.

Uno de los aspectos muy interesantes de estos músculos es su relación, su disposición con respecto al Bulbo vestibular del clítoris. Como ves en la figura anterior cuando el bulbo está inflamado, hinchado, por la excitación sexual los músculos lo rodean y producen sensaciones al contraerse, provenientes del bulbo hinchado. Estos aspectos los trataremos en otra entrada más adelante.

La capacidad o arte de controlar voluntariamente la contracción y relajación de estos músculos, cada uno de ellos por separado o en su conjunto, con mayor o menor cadencia se llama Kabbazah o el arte de Pompoir (el arte de pompear).

Históricamente en China, Japón, India, Filipinas e incluso en el mundo árabe, el conocimiento sexual fue valorado como una parte importante de la educación cultural de una persona. Se entiende que la cópula alegre entre los sexos es importante en las relaciones y femeninas y para mantenimiento de la pareja. Durante miles de años los conocimientos sexuales se fueron refinado y trasmitiendo de generación en generación. Algunos de estos conocimientos eventualmente fue trasmitidos en obras literarias como el Karma Sutra, el Ananga Ranga y el Tao Te Ching.

Pompoir

La palabra Kabbazah a se traduce como “la que coge (en castellano)” o “la que prende” (en español de Latinoamérica). Una Kabbazah es una mujer entrenada en el arte de pompear (pompoir), la maestría consistente en controlar la contracción muscular de sus músculos pubococcígeos y perineales (los músculos del piso pélvico que rodean a la vagina) proporcionándole la capacidad de embrague o agarre de un pene con su vagina y de exprimirlo rítmicamente como si lo ordeñara. En el Ananga Ranga lo compara con “el movimiento de una mano ordeñando las ubres de una vaca“, y las mujeres que lo emplean permiten alcanzar grados supremos de éxtasis sexual.

El Kabbazah utiliza las habilidades de pompear  para proporcionar una extendida experiencia sexual y el orgasmo en el hombre y la mujer experimentada. Es la técnica que también se denomina “agarre de terciopelo“, porque la mujer suele humedecerse de forma muy especial y su vagina asemeja el post-orgasmo, dejando en el hombre una sensación aterciopelada y húmeda. Esta práctica es considerada sagrada en ciertos templos de la India y ha sido practicada como dijimos durante miles de años. En los tiempos modernos Kabbazah, el arte de pompear o la técnica de agarre de terciopelo se ha mantenido popularizado y se ha convertido en una especialidad de las mujeres en muchos burdeles de Asia. Las cortesanas profesionales capacitadas y especializadas en este arte tiene el orgullo erótico de aclamar sus logros pompearistas y sus habilidades de Kabbazah. Lo que realizan con tal energía, habilidad y fuerza que rodean como una fuerte mano sin huesos el pene del varon.

.

La práctica se hizo conocida en el mundo occidental a través de la traducción de Sir Richard Burton de El Kama Sutra de Vatsyayana, donde figura una reseña que describe cómo una esposa agrada a su esposo y a ella misma mediante sus contracciones vaginales. Sir Richard Burton lamentó el hecho de que las mujeres de Europa no tenían ninguna conciencia  de que podían pompear y de cómo hacerlo, y de que no se formaran en el arte de Kabbazah.

En España, en gran medida por nuestra tradición árabe, se mantuvo en algunos lupanares e incluso en algunas prácticas sexuales familiares pero totalmente solapadas por la censura de la Dictadura, ya que existe constancia hasta la dictadura franquista que tal práctica procedía de la permanencia de los españoles y españolas en la Filipinas hispana. En librerías de viejo se pueden aún encontrar piezas de literatura, digamos B, en la que se relatan tales prácticas sexuales.

Sir Richard Burton describe del siguiente modo el Kabbazah en sus notas: “Entre algunas iniciadas, los músculos constrictores de la vagina están tan bien desarrollados… que una mujer puede ejercer tal acción…cuando sentada en sus muslos (posición de la mujer en la parte superior sentada sobre el hombre) puede inducir el orgasmo sin mover ninguna otra parte de su persona. Tal arte lo llaman los árabes “Kabbazah“, que significa literalmente “la única”, y no es de extrañar que los comerciantes de esclavos pagaran grandes sumas para conseguir alguna de estas mujeres. Todas las mujeres tienen más o menos este poder, pero lo descuidan totalmente; de hecho, hay muchas profesionales del sexo en Europa que ni siquiera han escuchado nada sobre este arte”.

La técnica del apretón de terciopelo

La técnica del “apretón de terciopelo” requiere que la mujer tenga habilidades de pompear, de constreñir su vagina voluntariamente. No se puede realizarse a menos que ella se haya entrenado y logre el dominio de sus músculos pubocoxigeos y los músculos pélvicos que rodean a la vagina mediante un ejercicio pélvico regular, intensivo y capacitado. Pero no es tan dificil como pudiera parecer. Para esto se requiere simplemente que comience a ser consciente de estos músculos, de pensar en ellos y de contraerlos, del mismo modo que puede ser consciente del esfínter del ano y contraerlo cuantas veces quiere y en cuantas circunstancias lo desee.

Si te excitas y pones erecto tu clítoris, empinas tu clítoris, veras que cuando contraes tu esfinter anal, cuando piensas en abrir y cerrar el ano, el clítoris se mueve arriba y abajo, y eso lo puedes conseguir con entrenamiento sin tener que pensar en el ano y pensando solo en el clítoris. Algo así se ve en esta principiante en el arte de pompear del siguiente corto:

En realidad lo primero a realizar es fortalecer el esfínter  del ano. Al realizar estas contracturas poco a poco se van fortaleciendo el restos de los músculos del periné. Como comprenderas es sencillo, prueba: apriente y relaja, aprieta y relaja,.. ahora más fuerte aprieta y relaja. Primero apretando y relajando solo el ano, y luego piensas en como se te mueve los de adelante.

Después de un período de al menos 3 a 4 semanas, por regla general un mes, de entrenamientos se puede decir que la mujer será consciente de sus músculos y podrá contraerlos a voluntad. Con el tiempo irá fortaleciéndolos y conseguirá ella misma perfeccionar sus experiencias, bien durante la relación sexual con un pene en su vagina o bien con un plátano medio maduro pelado y enfundado en un condón. Bien el hombre le dirá como de fuerte lo hace o el mismo plátano mostrara lo signos de la fuerza de contracción. También puedes usar tus dedos o los de tu pareja aunque son menos sensibles. Hay en el mercado dispositivos que posibilitan que tu misma veas como vas a más, simplemente elevando o empinando un pequeño  palito unido a el globo de un condón.

Una práctica sexual que puede resultar satisfactoria durante el juego sexual es que la pareja introduzca un dedo en tu vagina y en tu ano mientras te masturbas el clítoris y pompeas primero valuntariamente y luego durante el orgasmo de modo ritmico e involuntario (nota: los dedos en pinza deben permanecer allí sin moverlos para nada y totalmente pasivo, simplemente receptivo de las sensaciones y de ver a su compañera),

Como hacerlo.

Un método casero es el siguiente: Llena un condón con algo gelatinoso (por ejemplo compra en el super un flan de gelatina o bien rellenalo con clara de un huevo) y metes en su interior un palito de unos 15 cm. Cierras el condón alrededor del palito atándolo con varias vueltas de cordel fino o hilo grueso, de tal modo que no se escape la clara pero permitas que parte del hilito quede fuera. Primero te excitas pensando en lo que vas a hacer o te masturbas levemente para que tu vagina se dilate un poco y se abra. Te introduces el condón lleno en tu vagina y dejas el palito al exterior de tu vulva. Puedes mirarte en un espejo. Entonces, relajada y sentada, aprietas tu ano y veras como el palito se mueve.Haz esto varias veces. Sigue haciéndolo y en lugar de pensar solo en tu ano para moverlo ahora piensas en cerrar tu vagina y veras como poco a poco lo consigues.

Las mejores posiciones para la técnica del “apretón de terciopelo” son con la mujer encima del hombre a horcajadas..

  • Para empezar debes tenerlo claro. Debes estar relajada y tu mente y tu cuerpo totalmente receptivos y entregados. A la mayoría de los hombres no les importa se monte encima y dejarse hacer, si así lo hablas y le dices que piense en su palo rígido, y lo que tu le podrías hacer. Su pasividad es crucial.
  • Debes estimular a tu pareja hasta que esté su pene erecto y rígido. Evite la tentación más estimularlo excitarle en demasía. Una vez que él esté erecto inserta su pene en su vagina. Para eso tu debes estar deseosa, cachonda, y por tanto húmeda. No te la metas si no estás a punto.
  • Dile que él no empuje ni se mueva para nada, que tu lo harás todo. Él debe seguir todavía pasivo.
  • Una vez que inserte su pene y tú estés en posición, o sentada en su regazo, le dices que no mueva su pelvis. Le dices fantasías como por ejemplo “te voy a comer con esa boca sin dientes que tengo ahí abajo”, o cosas similares que a ti también te exciten. Tus movimientos sólo deberían provenir de la contratación de la vagina usando tus habilidades de pompear.
  • Podéis besaros y acariciaros mutuamente libremente. Pero no meter y sacar ni balancearse.
  • Puedes contraer tus  músculos pélvicos en diversas maneras posibles hasta que sientas su pene palpitante. Esto es una indicación de su excitación intensa y debe ocurrir después de 10 a 15 minutos de tus contracciones. Esto lo sientes porqué tus músculos tienen más sensibilidad que la propia vagina
  • Si obtienes la sensación de su pene palpitante y notas su intensa rigidez previa a la expulsión entonces notaras sus contracturas y su eyaculación palpitante, e incluso estarás tan excitada que puedes notar el fluido. Mientras continúa esto él va a experimentar un orgasmo muy intenso y más largo que lo normal. Mantén el “ordeño” de su pene aún cuando él ya haya culminado.
  • Después de su orgasmo puedes mantener la contracción relajación de tus músculos pélvicos y construirte tus sensaciones liberándote hasta tu clímax. Para ello puedes agregar la estimulación del clítoris con los dedos o con un vibrador, según sea necesario y mantén la contracción hasta que estés satisfecha, te vayas totalmente y caigas exausta sobre él. Para el hombre esto es el máximo, porque mantendrás su pene que va bajando dentro de ti.

En el siguiente vídeo que corresponde a una principiante en el arte de pompear puedes observar como mover poco a poco tus diferentes partes perineales:

En el hombre y en la mujer

  • En el hombre estos músculos son responsables de la contracción que impide que la eyaculación ocurra, evitando la expulsión del semen, y son por otra parte los que se contraen rítmicamente para expulsar el semen a chorritos con fuerza durante la eyaculación. Por lo tanto, el orgasmo múltiple masculino, es decir que el hombre llegue al clímax y se relaje una y otra vez sin llegar a eyacular, depende del fortalecimiento de estos músculos.
  • En la mujer como hemos dicho son los responsables de las contracciones rítmicas que están asociadas al orgasmo y que producen la sensación de succión del pene, en el hombre, cuando el orgasmo de la mujer acontece con el pene dentro de su vagina (o de su ano).

Como ocurre con los músculos que no son bien usados, la falta de ejercicio hace que los músculos pubococcigeos tiendan a tornarse flácidos y a atrofiarse. Existen ejercicios elaborados para que estos músculos puedan ser ejercitados como cualquier otro. Cuando esto es así, y esos músculos se debilitan y están fofos no solo de pierde orina cuando una se ríe, sino que favorece la propensión al prolapso utero-vaginal y/o rectal.

  • Los músculos pubococcigeos bien ejercitados van a posibilitar al hombre erecciones más largas y mayor control de la eyaculación.
  • En la mujer, un mayor placer con la penetración vaginal, por el aumento de la sensibilidad a los estímulos físicos.

En contrapartida, la extrema tensión de estos músculos ocasiona en las mujeres disfunciones tales como vaginismo, cuando la penetración del pene se torna dolorosa. En gran medida son los responsables del denominado el dolor de la “desvirgada”. Es decir que este dolor del primer coito la mayoría de las veces, cuando es doloroso, se debe a escasa excitación de la mujer (excepto que el hymen sea muy rígido o muy amplio, poco flexible y muy inervado) e incapacidad del hombre para relajarla, de modo que lo que duele es la contractura refleja de estos músculos.

La vagina es un orificio virtual, con profundidades de 8 a 15 cm, normalmente cerrado, se abre cuando la mujer se excita, posibilitando así la penetración del pene. Y se abre y cierra no solo por cambios en la humedad e hinchazón de los genitales sino también por la relajación de los músculos perineales, Este movimientos de apertura y oclusión (cierre) se efectuan por la musculatura que rodea la vagina y que la cierran, que está formada por el grupo de músculos que hemos descrito y van desde su entrada hasta su interior. Por tanto estos músculos se pueden mover de forma conjunta o por separado. Por lo tanto, con entrenamiento, se pueden graduar, esto es se puede contraer primero los que cierran la entrada (bulbocavernoso) y luego el resto hacia el interior, como si fuera una ondulación u ordeño. Los movimientos pueden ser más fuertes y más rápidos en la medida en que la mujer los ejercita más intensamente y se capacite y disfrute de su utilización.

En la gran mayoría de las mujeres adultas desgraciadamente esta musculatura se encuentra atrofiada por la falta de una utilización sistemática. La mujer pompearista, por tener su musculatura vaginal bien desarrollada y entrenada, a través de movimientos específicos, donde la fuerza y la velocidad son utilizadas en forma adecuada, siente mucho mas placer y ayuda al hombre a mantener el pene erecto retardando la eyaculación durante el acto sexual. Pero, recuerda, además fortalecer estos músculos la permiten luchar contra la incontinencia de orina. Estas mujeres de mayores no se mearán involuntariamente, y si son jóvenes no mojaran sus bragas cuando se rían.


Movimientos básicos
Existen varios movimientos básicos que una pompoarista puede realizar durante el acto sexual, y que tú puedes conseguir con autoentrenamiento y cariño por ti misma (en primer lugar) y hacia tu pareja:

  • Succionar: chupar el pene.
  • Estrangular: apretar el glande o cabeza del pene.
  • Expeler: forzar la expulsión del pene, hasta que solo el glande continúe dentro.
  • Ordeñar: masajear el pene de la pareja, apretando cuando esta dentro de la vagina y profundo desde la base hacia la punta de forma rítmica y luego soltarlo.
  • Constreñir: consiste en cerrar los labios del primer anillo de entrada de la vagina (bulbocavernoso), dejando pasar solo el glande y dificultando así la entrada del resto del pene. Este movimiento simula una vagina virgen.
  • Torcer: mover el pene de la pareja apretando todos los anillos de la vagina y girando, en movimiento de torsión hacia la derecha o hacia la izquierda
  • Trabar: contraer fuertemente la vagina impidiendo la salida del pene.

Estos movimientos pueden ser ejecutados con fuerza y velocidad adecuadas para cada pareja, pueden ser repetidos, alternados o combinados conforme a la preferencia siempre con el objetivo de aumentar el placer sexual mutuo.

El movimiento de estrangulamiento, cuando es efectuado correctamente, también sirve para retardar la eyaculación y debe ser utilizado por mujeres que tienen parejas con eyaculación precoz.

La combinación aleatoria de estos movimientos va a generar una gama enorme de secuencias que pueden proporcionar placer sexual, llevando a ambos integrantes de la pareja a múltiples clímax.

Un ejemplo de la acción de estos músculos sobre el pene se muestra en el video siguiente. En el la mujer se ha introducido un dildo de cristal y la contracción de los músculos paravaginales (pubococxigeos o PC) lo mueve adentro afuera y arriba abajo como puedes comprobar, un cierto movimiento de succión y constreñimiento, como un cierto ordeño. Cuanta mayor fortaleza desarrolle en estos músculos más sensaciones de placer conseguirás.

En el siguiente vídeo observaras como una experta mueve un dildo de cristal. No te aconsejo que uses consoladores tan grandes, por el contrario utilizando un grosos de un dedo pulgar tus músculos se fortalecerán más y mejor:

Para mejorar ayúdanos contestando estas preguntas:


Que es la líbido y estar cachonda

“¿Hay medicinas y drogas que te ponen cachonda?. Mi novio dice que si toma se pone cachondo y necesita que se lo haga”.
Anadulce, MX

drooling manEstar cachonda significa que una persona, en femenino una mujer, experimenta con urgencia el apetito sexual.

La palabra cachonda procede del antiguo latin, en concreto de la palabra  que significaba Cachorro.

Antiguamente “cachonda” se utilizaba para indicar las hembras de animal, en concreto las perras, que estaban en celo y atraían a los machos. Por ello la palabra cachonda suele tener un deje peyorativo cuando se utiliza para decir de una mujer.

Sin embargo, es tambien una forma de expresar esa sensación compleja de no solo de estar “caliente”, sino que además me encuentro mojada, ansiosa, rara, como con un impulso interno,… me doy cuanta que me toco las tetas, o entre las piernas, la cara interna de los muslos, o abro y cierro ritmicamente los muslos,…  y entonces siento que estoy cachonda. Es la forma de expresar ese sentimiento sexual y primitivo. Es un sentimiento como ante la comida: veo y huelo un buen plato y me apetece comerlo, pero si además lo deseo intensamente llego a babear y se me llena la boca de agua. En ocasiones un simple aroma me hace levantar la nariz, olfatear y sentir apetito por comer eso que me parece identificar, y todo casi de un modo involuntario. Pués igual, me pongo cachonda ante ese buen plato. Cuando por el contrario no tengo apetito hacia un buen plato sexual se suele decir que he perdido “la líbido”. Pero babear suelen babear los hombres más que nosotras. No hay más que verlos.

La libido femenina es el deseo sexual en la mujer. Es decir, la capacidad para excitarse sexualmente que presenta una mujer (por tanto, la libido masculina es el deseo sexual equivalente en el hombre). Este deseo o capacidad puede graduarse o medirse, y popularmente es habitual decir “me está poniendo caliente” o despectivamente “es una calentorra”.

El deseo sexual es un apetito como el apetito del comer, el deseo de beber, el deseo de dormir. Me apetece dormir, me apetece comerte, te comería, te estrujaría… El término líbido procede del lenguaje médico, en concreto del mundo del psicoanálisis.

cachonda

Mientras que el consumo de drogas, el envejecimiento, la depresión y otros factores psicológicos pueden afectar la libido tanto en los hombres como en las mujeres, son las mujeres las que suelen experimentar más abruptamente su cambio en la menopausia. La menopausia puede reducir la libido femenina debido a sus efectos sobre los niveles de hormonas femeninas, pero en algunos casos incrementarla desaforadamente. Sin embargo, otros problemas físicos también pueden afectar la libido femenina.

Historia

Desde hace siglos ha habido todo tipo de afirmaciones acerca de los afrodisíacos. Un afrodisiaco es algo que excita o estimula el apetito sexual, el deseo sexual, la libido. El térmico afrodisiaco proviene del nombre con el que los antiguos griegos denominaban a la diosa del amor sexual y la belleza, la diosa Afrodita.

Desde el chocolate hasta las anchoas, ha habido muchas teorías sobre que alimentos pueden aumentar el apetito sexual, pero hay poca evidencia científica que respalde esas afirmaciones. Aún así, en un artículo de la “Food and Drug Administration” (FDA) de EE.UU., se recoge la apreciación del Dr. John Renner, fundador del “Consumer Health Information Research Institute” (CHIRI), quien plantea:cuando alguien ingiere algo que aparenta ser un afrodisíaco, con la esperanza de tener una respuesta sexual, puede conducirle a percibir un mayor apetito sexual.

Marco temporal

A medida que envejecen las mujeres, pasan por el proceso de la menopausia, que es el momento de su última menstruación. De acuerdo con el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, la edad media de las mujeres para presentar la menopausia es de alrededor de los 51 años. Cuando una mujer pasa una temporada de doce meses sin tener la regla, un período menstrual, se considera que es menopáusica. Aunque algunas mujeres pueden tener un aumento de la libido después de la menopausia debido a la pérdida de los riesgos del embarazo, otras mujeres pueden tener una disminución de la libido. La disminución de la libido femenina después de la menopausia puede estar relacionada con niveles de hormonas, como el estrógeno y la progesterona, que siguen patrones atípicos. Estos cambios hormonales pueden causar bochornos y dolores de cabeza y puede disminuir la libido femenina, el apetito sexual. Es en ocasiones el sindrome de la cama vacía.

cama vacia

Según el Centro de la FDA para la Evaluación e Investigación de Drogas, una buena dieta y un programa de ejercicio regular son un camino más confiable para un mejor sexo, son los mejores afrodisiacos, y no otro tipo d productos. Dicho de otro mdo una plato de comida bien presentado, que bien huele, y es gustoso no abre el apetito y nos hace repetir plato. Y esto, porque el sexo está en nuestro cerebro. Un buen estado mental es igualmente importante. La mejor manera de aumentar la libido es la estimulación erótica de la propia imaginación. Citando a expertos reconocidos del sexo como la Dra. Ruth Westheimer: El órgano sexual más importante se encuentra entre las orejas“… y no es precisamente la lengua.

Hay, sin embargo, estudios como el publicado por el Centro Nacional de Información Biotecnológica que indican que las mujeres posmenopáusicas que toman tratamientos de testosterona, puede experimentar un significativamente mayor número de experiencias sexuales satisfactorias. Esta hormona, a pesar de su nombre, la segregan los hombres y las mujeres, aunque a diferentes cantidades. Su importancia para la mujer (entre otras) es que el cerebro induce la secreción de esta hormona durante el denominado “sueño REM”. Este tipo de sueño se corresonde con la fase cuando estamos dormidos durante la cual se producen movimientos oculares rápidos y se tienen los sueños. Por eso si la mujer duerme bien y no tiene una disminución en la cantidad de sueño REM, su apetito sexual es mejor.

Advertencia

Los efectos a largo plazo del tratamiento con fármacos de testosterona (pomadas, inyecciones, etc.) no son claros y perjudiciales, no solo para las mujeres que se masculinizan, aparte de otros serios problemas, sino también para los hombres. Siempre debe ser indicado por médicos deben ser estos los que controlen e prescriban su administración. Además, el exceso de medicamentos para la mejora de la libido, de venta libre a través de internet, pueden ser objeto de publicidad engañosa con afirmaciones falsas y ocultación de efectos secundarios.

Consideraciones

Hay otras ventajas sexuales de tener un cuerpo más sano, que no son solo una libido más fuerte. La mejora de la salud, no solo te reduce los costes médicos, sino que te hace más apta para “jugar sexualmente”.

Una dieta adecuada, un sueño apacible y ejercicio cotidiano (p.ej. caminar una hora a tu paso normal) tienen un efecto sobre el estado de ánimo y las relaciones sexuales, porque al mejorar tu estado general te dan “más confianza en uno mismo”. Una buena dieta, un buen dormir  y caminar una hora al día es el mejor afrodisiaco.

Mantener un peso saludable, durante los cambios hormonales de la menopausia, también pueden regular tus oscilaciones de estado de ánimo y reducir tu irritabilidad, con lo que tu pareja estable o transitoria te ofrecerá o te hará compartir “un plato apetitoso o un apropiado Menú”, que te mantenga el deseo y la capacidad sexual.

FELIZ y apetitoso 2012


Prostitucion : de la miseria del hambre a la miseria del consumo

La miseria del consumoUn día como hoy la mayoría de las gentes están pensando en el festejo e inicio de año. El  5 de enero en algunos países, en particular en España, se entregan o se intercambian regalos. Es la festividad de los Reyes Magos, que coincide con la Natividad de la Iglesia Ortodoxa. Es el mundo de la ilusión y la fantasia de los niños, y la promoción del consumo del futuro adulto.

Naturalmente entre los pudientes son escasos los que recuerdan a los miserables, dicho esto en el más sórdido sentido de la miseria y el hambre. A la que se añade esta miseria del consumo que ha evidenciado la crisis económico-social actual de occidente.

Recientemente estuve con mi marido en Rusia. Volamos a Leningrado y posteriormente a Moscú. Allí, entre el puente del rio a nuestra espalda y la iglesia de cúpulas y colorines frente a nosotros, mirando a la izquierda el Kremlin y a la derecha los grandes almacenes, se nos acercaron dos muchachitas preciosas. Tendrían entre 19 y 22 años, no más, ni quizás no menos. En un principio pensé que deseaban que mi marido se pusiera junto a mí para hacernos una foto.No fué así, se vinieron a mí directamente. En principio no entendí. Luego, en ese inglés “de todo el mundo“, lo entendí. Lo entendí con toda mi sorpresa. Me proponían irnos los cuatro al hotel por unos cuantos rublos. Primero cenar y luego toda la noche para lo que quisiéramos hacer con ellas, indicado esto entre el más coqueto muestrario de sonrisas e insinuaciones y el más obsceno sentido sexual en su decir. Mi marido y yo nos miramos.

Alma rusa

Estabamos al fondo, detras de la iglesia, mirando hacia el Kremlin que quedaba a nuestra izquierda. Y las muchachas tan lindas y tan jóvenes como estas se nos acercaron.

El resumen fue naturalmente primero no fiarnos de nada , y luego invitarles a una sofisticada cafetería dentro de los no menos sofisticados almacenes de la derecha, para indagar. Más tarde ante un café y tarta, tranquilamente sentados e intimando verbalmente con ellas, y contemplando al otro lado de la Plaza Roja el Mausoleo de Lenin, comprobar que no eran prostitutas de profesión eran estudiantes universitarias que se prostituían para poder comprar ropas, bolsos, bisuterias,…  para aparentar, y estar presentes en esa nueva sociedad rusa donde todo vale, en la que se han perdido antiguas ideologías y ciertos valores fundamentales,…

Ya en el hotel, cuando mi marido y yo nos abrazamos para dormir, él me recordó la novela: Alma Rusa” de Octave MirbeauPasamos del hambre de la miseria (que por otra parte se veía en las viejas con condecoraciones de guerra en sus harapos) al hambre del consumo, me dijo y nos quedamos dormidos. Al poco me desperté, estaba un poco desasosegada  e insomne. Me levanté, me conecté al wifi del hotel y busque Mirbeau. Os dejo el relato de “Alma rusa: prostitución y miseria” (1921) del referido autor como complemento a muchas cosas, a nuestra anterior entrada, a lo que uno ve durante estas fechas,… ya que quizás 1921 no está tan lejos a pesar de los cambios tecnológicos.

Alma Rusa

Prostitución y miseria“Avenida de Clichy, la una de la madrugada. Llueve. El barro grasiento de la calle hace el andar difícil y resbaladizo. La Avenida está casi desierta. Unos pocos paseantes caminan con la cara hundida en el cuello levantado de sus abrigos; alguno que otro coche, vacío, o llevando no sé a quen ni a dónde. Unas cuantas mujeres andan por las aceras que brillan como pálidas luces.

¡ Señor !… ¡ Señor !…venga usted conmigo.

Gritos mezclados con blasfemias obscenas y amenazas… Después… el silencio… pasos que huyen… que vuelven al poco rato. Siluetas que llegan, dan vueltas, se esfuman, desaparecen, vuelven de nuevo, como cuervos revoloteando sobre un campo en que hubiera una carroña.

Abiertas, no hay más que las tabernas, que arrojan sus claridades amarillas contra las casas de enfrente que dormitan. Y olores de alcohol y de almizcle — crimen y prostitución — circulan por el aire, fraternalmente, a ráfagas.

¡ Señor !… ¡ Señor !…venga usted conmigo.

Hace cinco minutos que me está siguiendo una mujer, a la que no veo, pero oigo claramente, a mi espalda el taconeo obstinado de su andar y la voz que canturrea este monótono y suplicante estribillo :

¡ Señor !… ¡ Señor !…venga usted conmigo.

Me detengo debajo de un farol. La mujer también se detiene, pero fuera del radio de luz ; puedo, con todo, examinarla. No es guapa, ¡ oh, no ! ni tentadora ; más bien hace alejar la idea del pecado. Porque el pecado es la alegría, la seda, el perfume, cabelleras teñidas y la carne adornada como para un altar, lavada como un cáliz, pintada como un ídolo. Como es, asimismo, tristeza rica, asco opulento, mentira suntuosa, barreduras montadas en oro y pedrería. Y aquella desgraciada nada de esto podía ofrecerme. Vieja de miseria más que de edad, marchitada por el hambre o por las pesadas borracheras en los sótanos de las tabernas, deformada por la espantosa labor de su trágico oficio, obligada, bajo la amenaza del navajazo, a andar, andar siempre, de noche, en busca del deseo que escudriña, zarandeada por el miserable que la despoja o por el policía que la explota, del cuartucho de alquiler a la cárcel, verdaderamente, la pobre daba lástima verla. Una manteleta de lana negra cobre su pecho ; unas faldas enlodadas tapan sus piernas ; un inmenso sombrero, con unas plumas que se deshacen con la lluvia toca su cabeza ; y sobre su vientre pliega sus manos, unas manos amoratadas por el frío — ¡ oh ! nada obscenas, — unas manos torpes y huesudas, apenas resguardadas por unos viejos mitones de color indefinido. A no ser por la hora, el lugar y el tono de su invitación, la habría tomado por una sirvienta desocupada y no por una trota-aceras. No cabe duda que desconfiaba de su fealdad, que tenía conciencia de las pocas voluptuosidades que podía ofrecer su cuerpo, porque procuraba sustraerlo a mis miradas, interponiendo tinieblas y más tinieblas entre su cara y mis ojos, y más pareciendo pedir limosna que ofrecer el placer, su voz tímida, temblona, casi avergonzada, iba repitiendo :

¡ Señor !… ¡ Señor !…venga usted conmigo, señor… haré todo lo que usted quiera… venga usted conmigo, señor.

Como no le respondiera, no por asco o desdén, sino porque en aquel momento estaba mirando, compasivamente, un collar de coral que le rodeaba el cuello con una línea roja, siniestramente, ella agregó, en voz baja, con un tono de dolorosa imploración :

Señor !… Si uste prefiere… tengo en casa una chiquilla… tiene trece años, señor… Es muy linda… y conoce a los hombres como si fuese una mujer… Señor !… señor !… se lo ruego.. venga conmigo, señor !…

Le pregunto :

¿ Donde vives ?

Niña degradada ( Fuente: Ydk Marimoe )Y vivamente, señalandome una calle, enfrente, que daba a la avenida, como una boca de abismo, responde :

Ahí cerca… mire, allí… a dos pasos… Quedará usted contento, no pase cuidado.

La mujer atraviesa la calle, corriendo, para no dar a mi reflexión el tiempo de cambiar, para que no se hiele lo que ella cree mi deseo. Yo la sigo… ¡ ah ! pobre diablo !… A cada paso que da, vuelve la cabeza, para asegurarse de que no me he escapado, saltando sobre los baches, enorme y redonda, como un sapo monstruoso. Unos hombres que salen de una taberna la insultan al pasar por su lado. Nos internamos en la calle, ella delante, yo detrás, hundiéndonos cada vez más en las sombras.

Es aquí — dice la mujer. — Ya ve que no he mentido.

Empuja una puerta entreabierta. En el fondo de un corredor estrecho, una pequeña lámpara de petróleo, cuya mecha humea y vacila, arroja sobre las paredes resplandores de crimen, sombras de muerte. Entramos. Mis pies pisan cosas blandas, mis brazos rozan cosas viscosas.

Espera un poco, querido… ¡ La escalera es muy traidora !

Ha recuperado la serenidad. Comprende que no debe humillarse, que tal vez no es tan fea, puesto que yo estoy allí, a su lado, que ha conquistado un hombre, llevándoselo detrás, un hombre que es necesario conservarlo con palabras acariciadoras, excitarle la generosidad con promesas de amor !… Ya no soy el « señor » vacilante a quien imploraba hace pocos instantes ; soy el « querido », la suerte esperada, el que trae consigo, tal vez, el pan del día siguiente, o el dinero con que pagarse la borrachera para olvidar el hambre, la borrachera que hace olvidarlo todo, ¡ todo !

Enciende una bujía en la lámpara y, señalándome el camino, me precede en la escalera. La ascensión es ruda. La desgraciada sube fatigosamente, esforzándose : resuella, silba y expele estertores. Con la mano libre sostiene su vientre que la estorba, que le pesa, del cual no sabe qué hacer, como si fuese un paquete demasiado pesado.

No te impacientes, querido… es en el segundo piso.

La rampa es pegajosa, los muros supuran y destilan agua, los peldaños de madera crujen debajo de los pies. Hay que sujetar el estómago para que no le invadan las náuseas, para que no le dominen los intolerables hedores que allí dejaron los hombres, hedores cuyas virulencias ha exasperado la humedad y las deyecciones mal cerradas. En los pasillos, a través de las puertas, se oyen voces que ríen, gritan, ruegan ; voces que regatean, que amenazan, que exigen ; voces obscenas, voces de borracho, voces ahogadas… ¡ Oh ! ¡ aquellas voces !… ¡ La tristeza de aquellas voces, en aquel lugar nocturno, lugar de terror, de miseria y de… placer !

Al fin, hemos llegado. La llave ha rechinado en la cerradura, la puerta ha rechinado sobre sus goznes, y hétenos en una salita estrecha, en la que no hay más que un mal sofá desvencijado, verdoso, destrozado y cojo, y una especie de cama de campaña sobre la cual se ha levantado, al oir el ruido de nuestros pasos, un espectro que me mira con sus ojos redondos, amarillentos, penetrantes, semejantes a los de aquellos pajarracos que velan, de noche, en los bosques… Frente a la ventana, colgados de un cordel tendido de pared a pared, dos hileras de trapos puestos a secar.

Ya te dije que quitaras esto — reprocha la mujer a la vieja, la cual retira los lienzos, gruñendo, y los tira, revueltos, sobre el sofá.

Otra puerta, y entramos en el dormitorio. Estamos solos y pregunto :

¿ Quen es esta vieja ?

Es la que me presta la chiquilla.

¿ Su madre ?

¡ Ah ! ¡ no ! No se de dónde la ha sacado. Es desde anteayer que la tengo.. Poca suerte tiene esta mujer… es una desgraciada… Su hijo está en presidio… Antes era mi amante. Apioló al relojero de la calle Blanche, ya sabrás, el relojero… Sus hijas están de sirvientas y no le dan un cuarto… así es que fuerza le es vivir de un modo u otro, ¿ no te parece ?

El dormitorio está apenas amueblado y revela una miseria indecible… Las ventanas sin cortinas, la chimenea sin fuego. La humedad despega de las paredes el papel, que cae en trozos, como pedazos de piel muerta. Hace frío y la mujer se disculpa :

No tengo carbón… ni leña… El invierno se no has echado encima tan pronto… y, además, aún no hace un mes que la policía vino y se me llevó… me soltaron hace cuatro días…

Agrega :

Si tan sólo hubiese tenido veinte francos para darles, me habrían dejado tranquila… ¡ Ah ! ¡ los canallas !

Rubita en el mundoEn el fondo de la pieza, una gran cama con almohadas enjutas y sucias sobre los colchones. Al lado, otra cama, más pequeña, en la que apenas distingo, surgiendo de las mantas, un montón de cabellos rubios, y de este montón de cabellos una delgada carita pálida, que duerme.

Es la niña, querido… puedes desnudarte… voy a despertarla...

No, no ; déjala dormir.

No te vayas a creer que va con todo el mundo… solamente con los señores…

No, déjala dormir.

Como quieras, querido.

No tiene conciencia del crimen que me propone y mi negativa más bien la extraña… Cuando quiso despertar a la niña, pude observarla. Su mano no tembló ; no dejó entrever del corazón esta conmoción vascular que hace descender el sangre y palidecer la cara. Le pregunto :

¿ Y si la policóa la encontrase aquí ? ¿ Sabes que esto te valdría un proceso y el presidio ?

La mujer hace un gesto vai y dice :

Es posible, pero ¿ que quieres que haga ?

Al ver mi aire grave y triste ha perdido la confianza de antes. No se atreve a mirarse al espejo ; no se atreve a ponérseme delante, ni siquiera a la pobre luz de la vacilante bujía… Y el agua chorrea de su sombrero, que no se ha quitado, como de un tejado mojado… Ha puesto el candeloro sobre la chimenea y se ha acercado a la cama, en la penumbre, donde se dispone a desnudarme.

No — le dije, — es inútil… no quiero nada…

Le pongo en la mano dos monedilas de oro, dos monedas de oro a las que ella da vueltas y más vueltas, asombrada y aturdita, sin decir nada.

Tampoco yo sé que decirle… ¿ y que le diría ? ¿ Predicarle el arrepentimiento, las bellezas de la virtud ? Palabras, palabras, palabras… No es ella la culpable. Ella es exactamente lo que la sociedad ha querido que fuese, esta cochina sociedad de insaciable apetito que necesita tragarse, todos los días, su racíon de almas humanas… ¿ Iba a hablarle de odio y de rebeldía ? ¿ A que ? Palabras, también. La miseria es demasiado cobarde ; no tiene fuerza para empuñar un cuchillo sobre el egoísta placer de los satisfechos… Vale más, pues, que me calle… Además, no vine aquí a perorar como un político. No es la hora de las declamaciones vanas que nada remedian y que no hacen más que mostrarnos el vacío de los actos en el vacío de las frases… Vine para ver y he visto… No tengo más que hacer y me marcho…

_ ¡ Buenas noches !

La niña continúa durmiendo en su camita, nimbada de rubio. Las posesiones impúberes han marchitado ya su boquita, podrido su aliento y puesto manchas violadas en sus párpados cerrados. En el cuarto contiguo, la vieja anda rodando, arrastrando sus zapatos sobre el crujiente pavimento. La mujer ha escondido las dos piezas de oro debajo de los colchones y me dice, muy quedo :

La vieja va a ponerse furiosa porque nos has querido la niña… Dale algo, para que no me quite lo que me has dado… es una vieja muy mala, de muy malas entrañas, puedes creerme… Espera que te haga luz, señor… ¡ es tan traidora, la escalera !”

->

En la película “Si te dicen que caí“, de Vicente Aranda, basada en la novela del escritor catalán Juan Marsé, varios actores intervienen en las escenas de sumisión en las que Victoria Abril y Jorge Sanz reproducen el sordido mundo de la miseria en tiempos dificiles (la postguerra civil española) durante la cual un joven y prospero comerciante se enamora de una prostituta. Un consejo lee la novela de Marsé.


Archivos

 

enero 2012
L M X J V S D
« dic   feb »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
Acceso para adultos
Solo adultos

Actividad sexual:

se refiere a caricias, juegos sexuales, masturbación y relaciones sexuales.

Relación sexual:

se define como penetración del pene natural o artificial en la vagina durante la relación heterosexual o bién de un consolador o realización de tribadismo durante una relación homosexual.

Estimulación sexual:

incluye juegos sexuales con la pareja, autoestimulación (masturbación) o realización fantasías sexuales o fetichismos de diferente índole.

Deseo o interés sexual:

es la sensación que incluye deseo de tener una experiencia sexual, sentirse receptiva a la incitación sexual de la pareja y pensamientos o fantasías sobre tener sexo, con la sensación de pulsión, ansia ó apetito sexual más o menos refrenable, que acontece por una determinación voluntaria o acontece de forma involuntaria o subconsciente.

Excitación sexual:

es una sensación que incluye aspectos físicos y mentales de la sexualidad. Puede incluir sensación de calor o latidos en los genitales, lubricación vaginal (humedad) o contracciones musculares respecto a lo físico y/o el devenir de ideaciones reales o fantasiosas en lo psiquico..

Blog Stats

  • 538,524 hits

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.