Archivos para 29 diciembre 2011

La Prostitución legal mejora de la Salud

Tan sólo hasta hace una generación el trabajo sexual en Nueva Gales del Sur (Australia) estuvo penalizado durante muchos años. Se vinculaba así la industria del sexo a subculturas criminales y se afirmaba que servía para el “abastecimiento de combustible” necesario para desencadenar comportamientos corruptos.

Como consecuencia de ello los estudios científicos basados en la comunidad y en la práctica clínica basada en la evidencia, realizados en la ciudad australiana de Sydney, puso de manifiesto que en las mujeres que ejercían por libre o en burdeles “semiocultos (similar a la situación española actual) la prostitución, las tasas de infecciones de transmisión sexual era comparable a los índices que referenciaban de muchos de de los Países con escasos recursos

ProstibuloAnte la aparición del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA/VIH) se  vaticino una explosión en estas trabajadoras del sexo que repercutiría en la salud de la población en general. Es decir se contemplo la posibilidad de una epidemia incontrolada. Los doctores Basil Donovan, Christine Harcourt, Sandra Egger y Christopher Fairley, en su artículo científico “Improving the health of sex workers in NSW:maintaining success”, describen cómo el Departamento de Salud de Nueva Gales del Sur  (NSW) en colaboración con los trabajadores del sexo han venido trabajando para mejorar la salud en el ámbito de la prostitución, y conseguir a traves de esta colaboración e integración entre prostitutas y servicios de salud pública y privada minimizar la amenaza potencial para la salud que plantea una realidad incuestionable cual es el comercio sexual.

Respuestas de la comunidad

Las trabajadoras del sexo habían comenzado a organizarse a partir de de 1981, y en 1983 formaron el primer Colectivo Australiano Prostitutas (CAP/APC). En 1986, la APC fue el primera organización de trabajadores del sexo basada en la comunidad en Australia y, posiblemente, la primera de estas organizaciones de base comunitaria en el mundo, que comenzaron a recibir fondos del gobierno. Esta financiación permitió que el APC movilizara y gestionara, por primera vez de modo auitónomo, equipos de voluntarios dirigidos a prestar servicios de educación entre pares y al apoyo de las trabajadoras sexuales a lo largo de Nueva Gales del Sur.

Aunque el  colectivo australiano de prostitutas se disolvio en 1989, el Departamento de Salud de Nueva Gales del Sur reconoció que el modelo de salud pública del Colectivo, que había sido pionero, era un modo altamente eficaz de controlar y asegurar la salud pública de la ciudadanía. El Departamento se apresuró a ayudar para fundar una nueva organización de trabajadoras del sexo y conformar un nuevo proyecto en 1990 denominado: Sex Workers Outreach Project (SWOP) , cuyos fondos se administran por el propio Consejo del SWOP.

Este colectivo del SWOP  es considerada una de las pocas organizaciones verdaderamente comunitarias de trabajadoras sexuales. La SWOP goza de la confianza de todas las partes que constituyen la industria del sexo de Nueva Gales del Sur, por esta razón sus representantes tienen un acceso único a prácticamente todos los establecimientos y trabajador@s sexuales y una estrecha relación de trabajo con los Servicios de Salud Pública de NSW (Nueva Gales del Sur).

Respuestas de política

NSW dio sus primeros pasos hacia la reforma de las leyes, que afectan profesionales del sexo en 1979, en el contexto de la reforma de los delitos públicos contra el orden y los crímenes “sin víctimas”, que había prometido la oposición política del momento (Wran, 1976). Sin embargo las leyes sobre la prostitución estaban profundamente arraigados en los estatutos, por lo que no fue sino hasta 1995 que las Cámaras legislativas no incorporaron la correspondiente enmienda por la cual todas las formas de trabajo sexual de adultos se despenalizaban de modo eficaz. Cabe destacar que en 1997 una encuesta entre las más vulnerables de trabajadoras sexuales, las prostitutas callejeras afectadas por el consumo de drogas, se encuentró una relación incómoda entre estas trabajadoras y la policía, pero no hay pruebas de corrupción.

La despenalización del “trabajo sexual habilitado” convirtio a Nueva Gales del Sur en un líder global en diferentes áreas políticas relacionadas con la participación ciudadana y comunitaria, así se desarrolló la primera publicación sobre las normas que deberían regir en los locales de trabajo, los burdeles, y puesta en marcha de la acreditación de una formación formal de educadores con la implantación de un diploma en educación sexual comunitaria. En respuesta al VIH/SIDA, la intervención directa del entonces Ministro de Salud de la Commonwealth, el Dr. Neal Blewett, dió como resultado que, a partir de 1985, las consultas de detección en las trabajadoras sexuales de las infecciones de transmisión sexual  fueran reembolsados por los fondos públicos de salud  (Medicare). Además, se aseguraba que las pruebas del VIH/SIDA era gratuitas y por lo general anónimas. En la práctica, rara vez se aplican estos recursos públicos, ya que aproximadamente la mitad de los prostíbulos de Sydney, mantienen conciertos por los cuales los trabajadores sexuales acceden al sector de la medicina privada para las pruebas para las infecciones de transmisión sexual y el propio seguimiento de la salud ginecologica de las propias trabajadoras sexuales.

Con la eliminación de las leyes penales, los burdeles quedaron sujetos con efeicacia a las normativas legales y a los criterios de planificación que administran los gobiernos locales. Esto sigue siendo un problema en Nueva Gales del Sur, ya que muchos políticos locales creen que sus electores quieren rechazar las solicitudes de nuevos burdeles. Por otra parte, los gobiernos locales no han sido provistos de los recursos suficientes como para administrar los burdeles en el cumplimiento de las correctas normas de higiene y de seguridad, con lo que se plantean debates politicos sobre si las normas se están cumpliendo. En una encuesta reciente a los consejos locales en el área de Sydney, se evidenció que no estaban siendo aprobadas a un ritmo suficiente aplicaciones normativas necesarias para cumplir con la demanda.

Respuestas del Servicio de Salud

Desde el comienzo de la década de 1990, el Servicio de Salud de NSW , adoptó una política consistente en que todos los centros de salud del área sanitaria, del Estado de NSW, deben proporcionar un especialista de salud gratuito y confidencial a disposición de las trabajadores que prestan servicios sexuales (prostitutas), y a disposición así mismo hacia los grupos de población clave a los que iban a ser dirigidos tales servicios.

Dentro de los servicios de salud, las trabajadores sexuales reciben un control periódico para el descarte de infecciones de transmisión sexual (en función de su nivel individual de riesgo), la vacunación contra la hepatitis, y los cursos y/o charlas sobre educación sanitaria específica incluyendo la instrucción en el uso adecuado y apropiado de los condones y sobre las estrategias de como negociar con los clientes que se resisten a usar condones. Además, la cobertura de la medicina pública (Medicare) en 1984 permitió a la población en general acceder a los médicos generales para las pruebas de infección sexualmente transmisibles y la atención subsiguiente de esta patología. Esto representó un gran alivio para la carga clínica en la detección y seguimiento de las enfermedades de trasmisión sexual, y permitió a los servicios de salud específicos del sexo avanzar hacia una población activa en el enfoque de su salud sexual, así como poner énfasis en la educación para la salud en general.

Retos

El consumo de drogas

La mayoría de las trabajadoras sexuales callejeras y una minoría de los trabajadores sexuales de burdeles o casas se inyectan drogas ilícitas. Debido al éxito sostenido de las campañas politicas sobre los daños en torno al uso de drogas (busca en google el artículo de Wodak y Maher) la reducción de su inadecuado consumo es una realidad, los profesionales del sexo se han librado en gran medida la exposición al VIH a través de equipos de inyección contaminados al disponer de material desechable y sobre todo información pública, la eliminación de materiales de inyección reutilizables, ‘puentes’ potenciales de la población para la trasmisión del VIH entre los usuarios de drogas y la población en general.

El trabajo coordinado de la SWOP, los Servicios de Salud Sexual Comunitarios y diferentes interesados han participado activamente en la reducción de esta lacra, en general sensibilizando y formando a la población sobre los serios riesgos incontrolados de mantener relación con adictos.

 Las trabajadoras del sexo inmigrantes

Desde finales de 1980,  los burdeles de Sydney son testigos de una afluencia considerable de mujeres de los países del este y el sudeste de Asia. Muchos estaban en deuda con los intermediarios de su viaje, pocas de ellas eran competentes en Inglés o tenían capacidades de negociación, la mayoría no fueron capaces de exigir a sus clientes el uso de condones, y por ende la prevalencia de las infecciones  infecciones de transmisión era inaceptablemente alto. Con un serio problema añadido, la mayoría  procedían de Tailandia,  que era un país en el que empezaba a presentar  una explosión en la infección por VIH/SIDA en su población general, con gran tendencia a la promiscuidad. Como respuesta a esta realidad, el Departamento de Salud de Nueva Gales del Sur siempre  dió financiación y promovió la alianza y coordinación entre el Departamento, los Centros de Salud Sexual de Sydney y el SWOP desarrollando  el Programa de Promoción de la Salud Multicultural que se  puso en marcha en 1991. En primer lugar el personal perteneciente al Programa fué formado en tailandes, mandarín y coreano. Se elaboraron recursos educativos, incluyendo videos, libros y sobre todo cómic instructivos  en los idiomas apropiados, se distribuyeron en  divulgación a los burdeles asiáticos y en las clínicas. Una buena asistencia  clínicas de idiomas asiáticos se han establecido en varios sexual  los servicios de salud alrededor de Sydney, con un enfoque en la salud  la educación.

El Programa Multicultural de Promoción de la Salud ha sido un éxito. El uso de preservativos por las mujeres de procedencia asiática es ahora similar a las trabajadoras sexuales australianas residentes y la prevalencia de infecciones de transmisión sexual se encuentra en una histórica  bajada, por ejemplo, la incidencia de la gonorrea, entre las mujeres de los prostíbulos de Sydney, ha disminuido de un cuatrocientos cuarenta por cien mujeres/año (440%) , en el bienio 1980-1981, a un cero coma veinticuatro por cien mujeres año (0,24 %) para el periodo 200-2006. Menos del 1% de estas mujeres llegan a los burdeles con infección por VIH/SIDA y hasta la fecha no se ha documentado ningún  caso de transmisión del VIH/SIDA o en estas mujeres como resultado de su trabajo sexual en Australia.

Como las mujeres de Asia constituyen en la actualidad la mayoría de las mujeres que trabajan en los burdeles de Sydney, desplazando a otras etnias, el Programa de la SWOP sigue siendo muy importante. Con el tiempo, la visita periódica a la clínica médica y ginecológica, por parte de este grupo de las mujeres ha sido mayor, estan mejor educadas y son más competentes en inglés y en sus capacidades asertivas de relación con los clientes. Además un mayor número de ellas están trabajando en Australia con visas legítimas de estudiante o bajo el estatuto de residente.

Pocas han trabajado como profesionales del sexo antes de llegar a Australia. Se puede decir que ya hace mucho tiempo que efectivamente estas mujeres que trabajaban en el mercado del sexo, se dedicaban a la prostitución porque eran mujeres víctimas de la “trata”, lo que fué el mayor riesgo erradicado ya en la década de 1990, y ahora se puede afirmar que las trabajadoras sexuales de procedencia asiática tienen su vida laboral  más controlada y una libre vida personal.

Trabajadores sexuales masculinos

La vigilancia de los trabajadores del sexo masculino es más difícil. Ellos son una parte mucho más pequeña de la industria del sexo y confian más en un tipo de comunicación electrónica con los clientes (teléfonos móviles e Internet), lo que ha sustituido a los lugares de trabajo convencionales (burdeles) lo que ha incrementado un cierto riesgo y unas modificaciones en los programas de salud sexual. La evidencia anecdótica sugiere que la industria del sexo femenino se está desarrollando de una manera similar, tanto en lo que respecta a negocios o empresas del sexo como a libres trabajadoras sexuales que ofrecen sus servicios. Es así que la SWOP está modificando sus protocolos y adecuandolos a esta innovación tecnológica. Además se ha abierto un determinado frente que es el de las jóvenes espontáneas que ofrecen sexo desde sus casas, pero que pueden caer en manos de desconocidos incontrolados.

En una cohorte de base comunitaria de los hombres gay en Sydney, una de cada cinco hombres reportó haber sido pagado para tener relaciones sexuales en algún momento yesto había ocurrido en los últimos seis meses en uno de cada 20 de estos hombres encuestados. Sin embargo, más de la mitad de  los hombres, esto sólo había ocurrido en una o dos ocasiones.

Aunque el uso de preservativos por parte de los clientes, de los profesionales del sexo masculino, ha ido en alta, es muy curioso que aún siendo la via de penetración de alto riesgo, el sexo masculino era más propenso a practicar sexo sin protección con la pareja que no pagaba y presentaban más probabilidades de consumir drogas ilícitas con respecto tanto a las mujeres trabajadoras de los prostíbulos como a los hombres homosexuales trabajadores sexuales. En un entorno clínico en Sydney, los trabajadores sexuales masculinos presentaron menos probabilidad de ser VIH/SIDA seropositivo y más propensos a informar del sexo seguro que realizaron como prostitutos con las mujeres que los hombres que no trabajan el sexo pero que mantienen relaciones sexuales con otros hombres.  La vulnerabilidad de los trabajadores del sexo masculino a infecciones sexualmente transmisibles y al VIH/SIDA (y su potencial para una posterior transmisión) parece estar más relacionada con sus relaciones sexuales no comerciales (en la falsa confianza con su pareja) o en los adictos a inyección de drogas como pago por su comportamiento sexual. Como hemos visto algo similar ocurre con las trabajadoras sexuales femeninas australianas donde la confianza inadecuada con su pareja fija o espontánea (sin pago por servicios) conduce a la infección.

Los Transexuales, trabajadoras del sexo, representa el 12,5% de las profesionales que ofrecen servicios sexuales en la calle, lo que representa por si mismo un nivel de riesgo que debe de atajarse comunitariamente. Mientras  los trabajadores de transgénero de la calle eran un poco menos probables dentro del colectivo de los dependientes o dictos a las drogas, sus contrapartes femeninas que tenían menos opciones de empleo alternativo fuera de la consumición de drogas. Esto determino un nuevo aporte de mejora y un reto para la SWOP. Así a un nivel de alcance ya se ha reportado el aumento de los trabajadores ocasionales de transgénero en burdeles femeninos. Como casi la mitad de las personas transexuales tienen un historial de trabajo sexual, como resultado de sus limitadas alternativas de empleo en otros ámbitos de la sociedad, los servicios relacionados con esta población tienen experiencia en tratar con este problema de falta de integración social para este colectivo. Desde el principio, SWOP se ha ocupado de las especiales cuestiones sociosanitarias planteadas por tanto los hombres como los transexuales del trabajo sexual, que por lo general presentan problemas medico -sociales que se extienden más allá del inmediato riesgo de enfermedades de trasmisión sexual y el VIH/SIDA, y que obviamente requieren disponer de un soporte de ayuda.

Los clientes de las trabajadoras sexuales

Los hombres australianos están entre los consumidores menos frecuentes de servicios sexuales comerciales, en relación con el resto del mundo.  En gran medida por la amplia libertas sexual de las mujeres y hombres dentro de la permisiva y moderna sociedad australiana. En un gran encuesta nacional representativa en el período 2001-2002, un 2,3% de los hombres de Nueva Gales del Sur reportaron haber pagado para tener relaciones sexuales en el último año, similar a la media nacional, y menos de la mitad de la tasa reportado por los hombres de Nueva Zelanda, ambos países con el sexo labooral despenalizado.

Una proporción tan baja significa que debido o a causa del comercio sexual es poco probable que se produzca una amplia heterosexuales epidemia del VIH/SIDA en Australia y además debe reseñarse que la despenalización ha contribuido a que no se haya producido un aumento en la incidencia del trabajo sexual. Estudios clínicos y poblacionales han puesto de manifiesto que los clientes masculinos que acuden a las trabajadoras sexuales reportaron haber tenido más parejas sexuales estables que aquellos otros hombres que visitaban en menor incidencia el sexo de pago y, además, pusieron en evidencia que aquellos que habitualmente consumían sexo de pago tenían más probabilidades de ser consumidores de drogas. Todo ello indicaba el éxito y la eficiencia del SWOP.

Conclusión

Nueva Gales el Sur mantiene programas altamente eficaces que han reducido al mínimo la amenaza de salud pública que, en principio, plantea el comercio del sexo. El Departamento de Salud de Nueva Gales del Sur ha trabajado en cooperación con SWOP durante más de 20 años con la ayuda de un clima político y social de despenalización legal, sin que los innecesarios gastos y las barreras de acceso que pudieran haber sido creados por la regulación interfirieran en la efectividad del Programa.

Sin embargo, la industria del sexo en Nueva Gales del Sur renueva más de la mitad de su fuerza de trabajo (prostitutas) cada año por lo que se requiere un plus para seguir abordando con total efectividad el cambio rápido de incorporación de nuevas prostitutas y por tanto la necesidad de que los programas permanentes de promoción de la salud no disminuyan.

La despenalización ha evidenciado una mejora en la salud pública y un mejor conocimiento y control de las enfermedades de trasmisión sexual tanto entre los jóvenes como los adultos, los casados o solteros, los monógamos y los promiscuos, los hetero, homo y transgénero, etc., todo ello gracias a la participación y compromiso comunitario y aceptación de la diversidad.


Sexo en la Playa

Algunos del Hemisferio Sur están disfrutando del verano, otras simplemente se han ido de vacaciones huyendo del frio invierno.

Si eres joven y atrevida puedes caer en la trampa del sexo playero

¡¡ Ojo !!, cuidado, no tanto por los mirones que pueden incomodar, y si mucho por las enfermedades que puedes contraer con la arena seca, llena de riesgos,  o con la arenilla en suspensión, verdadera lija para tu vulva y vagina.

Estos dos videos te lo recuerdan de un modo simple, con rsspecto al hecho de hacerlo justo en la orilla y el bamboleo de las olas:

Y este otro lo evidencia aún más:

Felices Navidades sin complicaciones gratuitas. Cuidate.

Asertividad sexual : cuanto mas follas menos te valoran

inadecuadoCada vez es más habitual que algunas chicas se acicalen mas y más porque creen que así son más atractivas y conseguirán lo que se proponen.

Muchas adolescentes entre 16 y 18 años creen que si parecen mayores y desenvueltas tendrán más dominio por la situación. Sin embargo lo que ocurre es que están más cerca del riesgo, ya que no poseen los recursos necesarios para afrontar situaciones de presión y acoso.

Ocurre que los hombres jóvenes son más propensos a usar el condón si creen que su pareja tiene poca experiencia sexual. Por el contrario, es mucho menos probable que usen el condón con ella, si sospechan que su pareja tiene experiencia sexual, aúnque ello conlleve un alto riesgo de contraer una enfermedad de trasmisión sexual. Parece que estas conductas de los varones se enmarcan en el ámbito del respeto previo hacia la mujer. Esta falta de consideración, por ambas partes, ocurre por que se está lesionando algo importante: la Asertividad Sexual.

Jóvenes descontroladas

No sé qué pretenden este par de parejitas, pero están bailando de una manera bastante calentona; algo que es común en algunos conciertos de música. Las chicas son bastante atrevidas, y hacen cositas increíbles en medio de la gente. Uno de los problemas es que puede quedar constancia fotográfica. Estas conductas públicas dan lugar a acoso sexual y ciberexposición.

De algún modo esta peligrosas conducta se enmarca en el criterio: Se la llevan al catre porque piensan que es “mujer facilona”, sin respetarla como persona. Dicho de otro modo, si piensan que eres una folladora te respetarán menos y perderas los papeles. Esto es lo que se concluye del estudio “The dynamics of young men’s condom use during and across relationships” publicado por los doctores Ku, Sonenstein y Pleck del Urban Institute, de Washington  D.C.

¿Que es la Asertividad Sexual?

La asertividad es una de nuestras habilidades sociales, por lo tanto algo que se aprende. Es la habilidad que reune las conductas y pensamientos que nos permiten defender nuestra identidad; defender los derechos de cada uno de nosotros sin agredir ni ser agredido.

Dicho de otro modo, La asertividad es la capacidad que permite a todo ser humano ser hábil en el momento de comunicar sus propias ideas, hábil para tomar una decisión y hábil para relacionarse con el resto de las personas, y todo ello sin desencadenar una agresión hacia el otro o hacia uno mismo. Pero esta actividad no es dejar pasar las cosas de forma pasiva, dependiente o sumisa, muy por el contrario es posicionar los derechos y opiniones de uno mismo de forma activa para proteger nuestra propia identidad.

En este sentido, según Morokoff y sus colaboradores (1997), la Asertividad Sexual es la capacidad para:

  • iniciar la actividad sexual,
  • rechazar la actividad sexual no deseada, así como
  • negociar las conductas sexuales deseadas,
  • el empleo de métodos anticonceptivos y
  • los tipos de comportamientos sexuales más saludables.

La asertividad sexual constituye un componente central de la sexualidad humana, pues se relaciona con diversos aspectos de la respuesta sexual, tal como:

  • la mujer (y el hombre) con mayor asertividad sexual disfruta de mayor y mejor  deseo sexual, así como de una mayor y mejor satisfacción sexual;
  • cuanto mayor ejercicio de la asertividad sexual la mujer presenta menores niveles victimización y padece con menor frecuencia el sentimiento de victimización (convertirse en victima sin tener porque serlo)
  • la mujer cuanto mayor ejercicio de la asertividad sexual se nota menos presionada, esto es,  sufre menos coerción sexual;
  • cuanto mayor ejercicio de la asertividad sexual la mujer àdece menos conductas sexuales de riesgo;
  • cuanto mayor ejercicio de la asertividad sexual mayor libertad para la mujer, que puede libremente asumir juegos sexuales de posesión/recepción sin que por ello representen prácticas sexuales de riesgo  (Fisher y Fisher, 1992)

El uso del condón es probable que sea más alto en el inicio de las relaciones y vaya disminuyendo a medida que la relación continúa. La proporción de hombres sexualmente activos de 17 a 22 años que utilizaron un preservativo con su pareja más reciente se redujo de un 53% la primera vez que tuvo relaciones sexuales con esa nueva pareja al 44% en el episodio más reciente.

El uso del condón también disminuye con la edad, el 59% de 17 a 18 años de edad utiliza un preservativo la primera vez que tuvo relaciones sexuales con su pareja más reciente, en comparación con el 56% de 19 a 20 años de edad y 46% de los 21 – 22 años de edad.

Sin embargo, si la pareja femenina le dice al hombre que usa la píldora anticonceptiva, la primera vez que la pareja mantiene relaciones sexuales el uso del preservativo  aumenta con la edad del hombre. Así el 21% de los jóvenes entre los 17-18 años de edad usa en esta situación preservativo frente al 35% entre 21 hasta 22 años de edad.

Pero lo llamativo es que los hombres jóvenes son más propensos a usar el condón preservativo si creían que su pareja no tenía o tenía escasa experiencia sexual, y es menos probable que lo usen si sospecha que su pareja estaba en alto riesgo de padecer una enfermedad de trasmisión sexual. Dicho de otro modo, los jóvenes tienden a mantener relaciones sexuales sin condón (preservativo) con las chicas que se manifiestancon mayor desparpajo  o tienen una mayor actividad sexual, que con las que son más modositas y prevven que son más fieles.  Este hecho  paradójico indica una grave falta de asertividad sexual, de respeto mínimo hacia su pareja.  La promiscuidad suele representar una falta de fidelidad con la pareja o con uno mismo, por inseguridad o escasa capacidad empática.

En principio, podría pensarse que la percepción de que la pareja le ha sido infiel, lo que representa una práctica de riesgo, potencialmente  aumentaría la probabilidad de que los jóvenes aumentaran el uso del preservativo en su relación o bien que redujeran el número de veces que mantienen relaciones sexuales sin protección. Sin embargo, es alarmante que esto no sea así, por el contrario no lo usan y aumentan sus coitos.

Es más, ¡¡ las chicas jóvenes ante una infidelidad de su pareja suelen responder con una perdida de castidad !!, caen en la victimización.

promiscuidadAlgunos jóvenes (chicas y chicos) están más centrados en las repercusiones emocionales y sociales frente a la revelación de la infidelidad que en las repercusiones físicas, que las relaciones sexuales sin protección, después de esa infidelidad sexual con otra persona, pueden causarles.

Los jóvenes sexualmente más activos con parejas casuales tienden a ser inconsistentes en el uso de condones y de participar en un mayor número de relaciones sexuales sin protección con su pareja estable. Estos resultados pueden reflejar en parte la personalidad adolescente de estos chicos y/o chicas. Por ejemplo,  suele ser bastante frecuente que las entrevistas libres (de las encuestas epidemiológicas) delaten que “la búsqueda de sensaciones se asocia con mayor riesgo sexual entre los jóvenes de alrededor de los 19 años”.

La victimización de la mujer por haber dejado que su pareja le haya sido infiel, la conduce a mantener relaciones intimas con quién acaba de mantener unas relaciones que para ella comportan un alto riesgo de trasmisión sexual de enfermedades. Es así como la mujer llega a padecer no ya embarazos no deseados sino graves enfermedades de trasmisión sexual.

El condón no solo es un condón, es un PRESERVATIVO que te protege ante posibles infecciones. Estas infecciones por trasmisión sexual tienen particularmente graves repercusiones  para las mujeres, ya que por ejemplo las purgaciones, las gonnocias, pueden no dar síntomas agudos en la mujer que las padece, las trasmite eso sí, pero además lo que ocurre es que la infección de un modo soterrado la infecta crónicamente en otras partes de su organismo: su útero, sus ovarios y trompas de Falopio, sus articulaciones, su corazón,…

Un buen desarrollo y ejercicio de la Asertividad Sexual es una vacuna contra las relaciones de alto riesgo.

Sexo y Vida

La creación y nacimiento de un nuevo ser, viene precedido de un Deseo, de una Excitación, de un Clímax, de una Satisfacción, de sexo y sexualidad, de impulsividad y recelo, de entrega y compartir,… ¡¡ Que maravilloso es el ser humano !!, nos muestra y relata en su obra Alexander Tsiaras.

Cuando vemos el cuerpo de un hombre que nos atrae, nuestro cuerpo, el de nuestra amiga o compañera, la de nuestro hijo o nuestro bebé, que alejados y próximos a la vez estamos de recordar la actividad sexual.

Es un ejercicio curioso recordar el “polvo” que engendró a nuestro hijo. ¿Fué placentero, con qué finalidad, lo deseamos, nos sentimos violentadas, nos violaron,… ?. Pero fuere como fuere es nuestro hijo. Que maravilloso ver como se produce todo. Quizás contemplando el siguiente video podremos entendernos mejor. La creación y nacimiento de un nuevo ser.

Hemos versionado al español este magnifico video de Alexander Tsiaras cuyas descripciones puedes encontrar en su libro. Esto no es propaganda es el agradecimiento a su obra:

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Asertividad sexual y uso del condón

Los hombres jóvenes son más propensos a usar el condón, con una chica, si creen que su pareja tiene poca o nula experiencia sexual.
Curiosamente es menos probable que se lo pongan si sospechan que su pareja tiene experiencias sexuales previas, aún cuando esto represente un alto riesgo de padecer una enfermedad de trasmisión sexual u otra no deseada complicación. Por otra parte a los 21 días de relación, las parejas esporádicas y las estables o formales,  dejan de utilizar el condón, con los problemas que de ello pueden derivarse.

Mirona

A más, las muchachas jóvenes, que se acicalan de tal forma que pretenden que sus maquillajes, pinturas faciales, modales y vestimentas las envuelva en una nube de madurez, están enviando mensajes que las aproxima más a la venta de sexo que al disfrute interpersonal. Esto las acerca a que sean vistas por los chicos y los hombres más como “muchachas facilonas” que como lo que pretender ser: “femeninas” adolescentes. El trabajo de investigación “The dynamics of young men’s condom use during and across relationships” de los doctores Ku, Sonenstein y Pleck, del Urban Institute de Washington D.C., así lo evidencia.

Estos Doctores indican que el uso del condón es más alto en el inicio de las relaciones y que el uso de éste disminuye a medida que la relación continúa, algo fácil de entender.
Así mientras que la proporción de hombres sexualmente activas de entre 17 y 22 años, que utilizaron un preservativo con su pareja más reciente, se redujo de un 53% durante la primera  vez que tuvo relaciones sexuales a un 44% durante las relaciones siguientes.
El uso del condón también disminuye con la edad. Mientras que el 59% de los jóvenes de 17 a 18 años de edad utilizó un preservativo la primera vez, que tuvo relaciones sexuales con su pareja más reciente, solo el 56% los jóvenes en principio “mayores” de entre 19 y 20 años de edad. El porcentaje de jóvenes que usan el condón en la primera relación con su nueva pareja es aún menor (46%) en los jávenes  de entre los 21 y 22 años de edad.
Sin embargo, si la mujer usa la pildora anticonceptivan y así se lo comunica a su pareja varón, la probabilidad de que la primera vez que mantengan relaciones sexuales plenas usen condón aumenta con la edad del hombre. Es decir solo un 21% de los chicos entre los 17 y 18 años de edad usan condón la primera vez con la nueva pareja que les dice que toma la pildora, mientras que si el hombre tiene entre 21 hasta 22 años de edad, el porcentaje de precavidos aumenta a un 35% , como un signo de experiencia y madurez.
Si se comparan las cifras se observa por tanto que el uso del condón por los jóvenes lo es en razón al peligro de embarazo, pero no por el peligro de enfermedades de trasmisión sexual. Es así que parece que en los jóvenes la asertividad sexual está aún inmadura. Es por tanto un problema a considerar ya que se suelen minimizar los efectos a largo plazo de las infecciones por enfermedades de trasmisión sexual. Por ejemplo, las artritis gonocócicas que dejan una articulación sesecha son más frecuentes de lo que parece, por no hablar de otras enfermedades más complejas. ¿Se habla a las jóvenes muchachas de la obstrucción de las glandulas vulva-vaginales depues de la infección y las consecuencias que de ello se deriva?
¿La asertividad sexual y los 21 días?

La asertividad es una habilidad social. Esta habilidad es la capacidad para poder expresarse socialmente de forma adecuada. La asertividad incluye todas las formas del lenguaje, verbal y no verbal, además de todas las señas que nos indican una buena relación entre emisor y receptor, como puede ser la mirada, la postura, ect.

Dicho de otra manera, la asertividad es que mantengamos nuestra propia identidad sin que por ello produjamos merma en los otros ni en nosotros mismos. Es decir conseguir lo que queremos sin ser pasivo, sumiso, ni agresivo. Vamos que esa capacidad que nos permite decir NO sin sentirnos culpables.

Por lo tanto, Asertividad Sexual se puede decir que es la capacidad de expresar lo que sentimos y pensamos con respecto a nuestra sexualidad. Que deseamos hacer sexualmente, cómo queremos hacerlo, ejercutar lo que nos causa placer y establecer nuestros límites para poder ejercer nuestra función sexual de manera racional, sana, responsable, placentera y satisfactoria.

Esta asertividad sexual tiene mucho que ver con los embarazos no deseados y las enfermedades de trasmisión sexual. En este orden de cosas es interesante constatar la cifra mágica de los 21 días. En “Condom Use as a Function of Time in New and Established Adolescent Sexual Relationships” los doctores Fortenberry,  Wanzhu Tu, Harezlak, Katz y Orr, tratan de describir el uso del condón a través del tiempo entre adolescentes con relaciones nuevas o establecidas. Para ello consideraron el tiempo trascurrido (en días) desde que mantuvieron la primera relación sexual plena (coito) hasta la primera vez que realizaron el coito sin protección.

El estudio evidenció que mientras que el tiempo hasta el primer coito sin protección fue significativamente mayor en las parejas nuevas que en las relaciones establecidas (ver grafico). Al cabo de los 21 días las curvas convergen, de tal modo que se no hay una diferencia significativa entre un grupo y otro. Dicho de otro modo el 43% de los que mantienen relación con una pareja nueva y el 41% de los que mantienen relaciones establecidas mantienen relaciones sexuales plenas (coito) sin protección. Por ello parece indicado que la prolongación del uso del preservativo, en las relaciones en curso, puede ser una intervención útil para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.
Asertividad Sexual

Como coger (follar) con tu pareja. Coito educativo.

En ocasiones cometemos algunos errores que parecen simples, tanto ellos como nosotras, como por ejemplo no limpiarse las manos antes de coger a tu pareja.  Y no digamos sobre como ponerse el condón y si este se va a salir o se va a romper. Este video te recuerda cosas.


Pero además muchos chicos, incluso muchos hombres e incluso mujeres no se han parado a conocer como es en realidad su sexo. En particular ese timbre sexual de la mujer que es el Clítoris.

Sin embargo lo importante no solo es saber sacar provecho de conocer la estructura del “edificio sexual”, se requiere conocer su función, su dinámica, el porque de las cosas. Por ejemplo, en que consiste el orgasmo.


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Acceso para adultos
Solo adultos

Actividad sexual:

se refiere a caricias, juegos sexuales, masturbación y relaciones sexuales.

Relación sexual:

se define como penetración del pene natural o artificial en la vagina durante la relación heterosexual o bién de un consolador o realización de tribadismo durante una relación homosexual.

Estimulación sexual:

incluye juegos sexuales con la pareja, autoestimulación (masturbación) o realización fantasías sexuales o fetichismos de diferente índole.

Deseo o interés sexual:

es la sensación que incluye deseo de tener una experiencia sexual, sentirse receptiva a la incitación sexual de la pareja y pensamientos o fantasías sobre tener sexo, con la sensación de pulsión, ansia ó apetito sexual más o menos refrenable, que acontece por una determinación voluntaria o acontece de forma involuntaria o subconsciente.

Excitación sexual:

es una sensación que incluye aspectos físicos y mentales de la sexualidad. Puede incluir sensación de calor o latidos en los genitales, lubricación vaginal (humedad) o contracciones musculares respecto a lo físico y/o el devenir de ideaciones reales o fantasiosas en lo psiquico..

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